Una vez más el Papa Francisco se refirió a la dramática situación que vive México y que se expresa en la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero.

En un improvisado discurso el Papa dijo: ”Quiero de alguna manera expresar a los mexicanos, a los aquí presentes y a los que están en la patria, mi cercanía en este momento doloroso de legal desaparición, pero, sabemos, de asesinato de los estudiantes. Se hace visible la realidad dramática de toda la criminalidad que está detrás del comercio y tráfico de drogas. Estoy cerca de ustedes y de sus familias”.

Después de su catequesis tradicional de los miércoles, durante la Audiencia general, Francisco expresó también su inquietud por la situación de miles de cristianos perseguidos en diversos lugares del planeta:

”Con gran inquietud sigo los dramáticos acontecimientos de los cristianos que en diversas partes del mundo son perseguidos y asesinados por sus creencias religiosas -ha dicho Francisco al final de la audiencia-. Siento la necesidad de expresar mi profunda cercanía espiritual a las comunidades cristianas golpeadas por una violencia absurda que no parece detenerse y animo a los pastores y a todos los fieles a ser fuertes y firmes en la esperanza”.
Con estas palabras, el Papa ha lanzado un llamamiento urgente a aquellos que tienen responsabilidad política a nivel local e internacional, así como a todas las personas de buena voluntad para que se movilicen las conciencias en favor de los cristianos perseguidos ”que tienen derecho de encontrar en sus propios países la paz y la seguridad, profesando libremente su fe”.