“Agradecemos al Señor, ya en vísperas de la Navidad, que nuevos horizontes de esperanza iluminen la vida del pueblo cubano, pues la distensión y las buenas relaciones entre pueblos tan cercanos son el fundamento de un futuro prometedor”. Es lo que ha declarado la Conferencia Episcopal de Cuba, luego de conocer las declaraciones del presidente de Cuba, Raúl Castro, y del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, donde anuncian la reanudación de relaciones diplomáticas entre los dos países.

“Expresamos una especial gratitud al Papa Francisco, a quien ambos estadistas han reconocido como gestor importante de un anhelo que ahora se hace realidad. Esperamos que la voluntad manifestada por los presidentes contribuya al bienestar material y espiritual de nuestro pueblo. Valoramos altamente el reencuentro de los tres cubanos liberados con su patria y con sus familiares, así como el gesto humanitario hacia el prisionero norteamericano que ha podido reencontrarse con los suyos”.