Por Fernando Pascual |

Wikipedia, página de éxito indiscutible, no es científica. Carece de mecanismos eficaces para controlar errores, imprecisiones, incluso mentiras. Pero ello no le quita su enorme potencialidad, especialmente por un motivo: sus contenidos pueden ser copiados libremente.

Por eso ocurre que algunas “informaciones” introducidas en Wikipedia pasan de una página a otra, se multiplican y difunden hasta alcanzar dimensiones insospechadas y una apariencia de verdad apoyada en fundamentos de arena o en graves errores.

Los ejemplos podrían ser muchos. Basta con uno para ilustrar este hecho. Entramos en la voz “Astrología” ofrecida por Wikipedia en español. La voz tiene un largo historial, y cuenta con varios usuarios que participan activamente en su elaboración, como se puede observar al ver la sección de cronología.

En los primeros días de octubre de 2010, un usuario introdujo una serie de cambios, entre los que encontramos esta frase:

«También la Iglesia se opuso a la práctica de la astrología, a través de la “Bula contra la astrología” del Papa Urbano VIII, en 1586, por la que se condena oficialmente la astrología. Siguió una segunda bula papal, en 1631, que condena la astrología judiciaria por herética, pero autoriza su uso para navegación, agricultura y medicina».

El texto ha sobrevivido con diversos cambios a lo largo del tiempo. En el mes de noviembre de 2014 encontramos la idea formulada de esta manera:

«La Iglesia católica se opuso a la práctica de la astrología supersticiosa o judiciaria, a través de la Bula contra la astrología (1586) del papa Urbano VIII, por la cual la condenó oficialmente. Siguió una segunda bula papal, en 1631, que condenó esta clase de astrología por herética».

Hay que señalar que la introducción del texto en 2010 se basaba supuestamente en una enciclopedia que, respecto al argumento en cuestión, debería carecer de competencia. ¿Por qué? Simplemente porque en 1586 Urbano VIII no era papa…

En efecto, Urbano VIII fue elegido papa en 1623, y continuó en el cargo hasta 1644. Por lo tanto, no podría haber escrito una “bula contra la astrología” en 1586.

A pesar del error manifiesto, la información introducida en 2010 se ha ido difundiendo (con diferentes redacciones, según iba cambiando en Wikipedia entre 2010 y 2014) por diversas páginas, como si se tratase de un dato correcto. Basta con realizar una búsqueda con ayuda de google (u otro buscador) de las palabras “Urbano VIII” y “bula contra la astrología” para constatar que muchos atribuyen a ese papa una bula (que nunca escribió) de 1586.

Surge una pregunta: ¿estamos ante un error sin ninguna base real? Si investigamos un poco más a fondo, descubriremos que en 1586 sí hubo un documento papal contra la astrología, pero su autor no fue Urbano VIII (como muchos repiten tranquilamente, fiándose de Wikipedia), sino Sixto V.

 

Para algunos puede resultar extraño ver cómo un error de este tipo avanza de página en página, cuando pensamos vivir en un mundo que pretende ser serio y que cuenta con tantos instrumentos, inimaginables en el pasado, que permiten controlar y evaluar las numerosas informaciones que llegan a nuestro alcance.

 

Pero los hechos son lo que son, y una información falsa se difunde desde la potencialidad enorme que tiene Wikipedia. No sólo porque es una enciclopedia de libre acceso, sino porque sus “informaciones” son copiadas aquí y allá, hasta llegar a situaciones en las que uno no sabe quién copió a quién, cuándo empezó a deslizarse la bola de nieve, y de dónde proceda este dato que ofrece un blog o incluso un libro avalado por un escritor supuestamente serio pero que tomó de Internet algo que gira con licencia libre.

 

Wikipedia es, para muchos, un punto de referencia continuo. Quienes conocen su debilidad, saben usarla con prudencia. Pero otros simplemente aceptan y difunden como válidos textos como el que hace escribir una bula a Urbano VIII cuando todavía no era papa…

 

Tomar conciencia de hechos como este (con el riesgo de que haya fenómenos más graves en otros temas) ayudará a evaluar con especial cautela lo que se ofrece en Wikipedia. Y, esperamos, invitará a quienes se sientan con tiempo y energías para ello, a sopesar las informaciones ofrecidas en esa página y, cuando sea necesario, a corregirlos con seriedad y rigor científico.