Por Gilberto HERNÁNDEZ GARCÍA |

“Los tres ángeles”: es el nombre que han dado a un nuevo albergue que ha sido inaugurado este 24 de junio, en Tapachula Chiapas, para dar refugio a migrantes centroamericanos que huyen de la violencia de sus países de origen y buscan asilo humanitario en México.

El albergue, coordinado por la señora Olga Sánchez Martínez, premio nacional de Derechos Humanos 2004, es el primero y único lugar dispuesto expresamente para acoger a todos aquellos que esperan la resolución de aceptación o rechazo de su solicitud de asilo en el país, “la cual muchas veces se extiende a poco más de tres meses, causando complicaciones en los interesados, quienes deben presentarse cada semana a firmar y en la mayoría de las ocasiones no pueden pagar una renta”.

“Los tres ángeles”, construido con aportes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y del albergue para migrantes Jesús el Buen Pastor del Pobre y del Migrante, les brindará alimentos, alojamiento y vales para realizarse su aseo personal a las personas que busquen la ayuda.

La defensora de derechos humanos del migrante, que inició su labor debido a una promesa que le hizo a Dios, señaló que “la misión es ayudar a las personas con equidad e igualdad, personas que necesitan recuperarse y hacer tramites solicitantes de refugio, para que puedan tener un nuevo inicio en un país ajeno”.

Según datos del Albergue para migrantes Jesús el Buen Pastor del Pobre y del Migrante, que también coordina Olga Sánchez, el incremento de la violencia en los países de Honduras y el Salvador, ha obligado a muchas familias a huir; sin embargo en México también son hostigados, perseguidos y extorsionados, ante el desinterés por su seguridad del parte del gobierno mexicano.

Solicitud de asilo

El Instituto Nacional de Migración (INM) señala que cada año México recibe más de mil solicitudes de refugio, y de ese total el 70% provienen del triángulo de Centroamérica integrado por Guatemala, Honduras y El Salvador. Pero, según organizaciones de protección a migrantes, las autoridades “solamente otorga protección al 26 %, después de una exhaustiva investigación de poco más de tres meses, para ‘corroborar’ si el motivo de quien pide asilo es verídico o es motivo para acreditarle la visa humanitaria”.

Las personas que a las que no se les otorga una visa humanitaria generalmente son expulsadas de México y regresadas, como migrantes, a sus poblaciones de origen, “aún cuando sus vidas y las de sus hijos corrían inminente peligro, motivo por el cual salieron huyendo, especialmente de Honduras, en donde las maras y los grupos de pandillas reclutan a jóvenes contra su voluntad y si no aceptan, simplemente los asesinan”.

“Vergonzoso fracaso”

Según Amnistía Internacional, la situación de vulnerabilidad a la que se enfrentan las personas que huyen de la violencia en sus países ha ocasionado que “estemos presenciando la peor crisis de refugiados de nuestra era, en la que millones de mujeres, hombres y niños luchan por sobrevivir en medio de guerras brutales, redes de traficantes de seres humanos y gobiernos que persiguen intereses políticos egoístas en lugar de mostrar una compasión humana básica”. La organización asegura que “la crisis de los refugiados es uno de los retos que definen el siglo XXI, pero la respuesta de la comunidad internacional es un vergonzoso fracaso”.