Es indiscutible que la Iglesia, conformada por fieles y pastores, fue precursora y participante en el movimiento de independencia. Sin embargo, este movimiento dividió a los que querían la lucha y a los que no. Lo explica en entrevista el presbítero Juan Carlos Casas, doctor en historia de la Iglesia, de la Universidad Pontificia de México

Por Sergio Estrada

¿Cuál fue la participación de la Iglesia en el movimiento de independencia?

▶ No sólo fue la jerarquía de la Iglesia, sino también los fieles. Los habitantes de estos reinos, involucrados en una lucha que dividió a la población.

Debido a las vejaciones que sufrían los habitantes de esta tierra, el alto y el bajo clero, conformado por sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y fieles en general de todas las latitudes, lideraron el movimiento de independencia con una gran conciencia social, pidiendo justicia e igualdad social el 15 de septiembre de 1810 y durante una guerra de once años, consumándose el movimiento liberal en 1821.

Sin embargo, muchos rechazaban este movimiento porque era una guerra fratricida entre hermanos. No sólo era luchar a favor de la libertad del yugo español, sino porque la guerra fue sangrienta, participando criollos, mestizos, novohispanos y el clero.

Dentro de estas acciones, ¿por qué se gritó «Viva Fernando VII»?

▶ Por las fuentes históricas no se sabe con exactitud qué llamado se haya tenido en la madrugada del 15 de septiembre de 1810.

Sólo se sabe que los insurgentes no querían la emancipación española.

Se ha dicho que Hidalgo llamó a los feligreses a tomar las armas contra el mal gobierno, pero en esos momentos se implementaron reformas significativas en la administración pública por parte de España y paralelamente se dio la invasión napoleónica al país iberoamericano. La revolución francesa representaba una situación contraria a la religión que había perseguido a la Iglesia, y Napoleón ya había impuesto a su hermano en lugar del rey español.

Por eso se exaltó el grito de: «Viva Fernando VII, muera el mal gobierno», refiriéndose a la dominación francesa, siendo las causas [del levantamiento armado] la defensa de la fe, la Iglesia, los derechos y la justicia social.

Esto fue lo que comenzó originalmente la guerra de independencia; no por el dominio español sino francés como una amenaza inminente.

Ideológicamente, ¿cómo impulsó el movimiento de independencia la imagen de la Virgen de Guadalupe?

▶ Dentro de las muchas devociones que había en ese momento en el virreinato, la devoción a la Virgen de Guadalupe se fue difundiendo poco a poco y pasó a ser símbolo de identidad de los novohispanos como una Virgen mestiza, como [eran] muchos insurgentes y fieles, haciendo causa común con otras castas, porque se sentían discriminados y siendo entendida por los insurgentes.

No es histórico que el cura Miguel Hidalgo haya tomado el estandarte de la Virgen en Atotonilco. Lo que se sabe es que los insurgentes mandaron poner en sus sombreros esta imagen, porque los jesuitas ya habían difundido la imagen de la Virgen como identidad.

La Virgen significa la identidad de un pueblo, y fue importante identificarla en los años que duró la guerra de independencia; también los contrainsurgentes contaban con su propia imagen que era la Virgen de los Remedios.

¿Por qué fue en Querétaro el inicio del movimiento liberal y por qué se adelantaron las acciones?

▶ Todo lo que era la zona del Bajío pertenecía a la diócesis de Valladolid, estando en esta zona Querétaro, teniendo un clero bien formado con obispos sensibles a las necesidades de sus fieles.

En estas zonas ya se habían tenido levantamientos armados donde ya se habían implementado políticas públicas absolutistas de los reyes españoles, y muchos estaban muy inconformes. Hubo muchas conspiraciones no sólo la de Querétaro, sino que también en la ciudad de México se tenían estos movimientos y estas inconformidades que impulsaron el movimiento de independencia.

Estas conspiraciones fueron descubiertas y se tuvieron que adelantar, no dando oportunidad a implementar una estrategia militar, y los insurgentes se tuvieron que armar con lo que tenían.

También las fuentes históricas señalan que la primera insurgencia fracasó y se acusó a Morelos de visionario militar y a Hidalgo de cometer muchas tropelías en contra de los fieles y eclesiásticos, y eso era motivo de excomunión, según las leyes canónicas de ese tiempo. Hay que ver la historia en blanco y negro: no se puede clasificar a los personajes históricos en héroes y villanos.

¿Sí ocurrió el «Grito de Dolores»?

▶ Lo que las fuentes históricas revelan es que en la madrugada del 15 de septiembre de 1810, en la fiesta de Nuestra Señora de los Dolores, después de la Misa, al saberse que la conspiración de Querétaro había sido descubierta, se llamó a tomar las armas contra el mal gobierno contra los franceses.

La primera insurgencia no es una lucha contra la corona española, es una lucha en defensa de la religión y en contra del dominio francés que se veía como un peligro para la religión.  Los insurgentes se dan cuenta de que la Nueva España sería liberada y pasaría a ser una nación independiente y no bajo el yugo español, sino ahora bajo el peligro del dominio francés. Y, finalmente, la consumación de la independencia fue en 1821 ya con la participación de Iturbide y otros eclesiásticos.

¿Qué beneficios sociales nos ha dejado el movimiento de independencia hoy en día?

▶ La Iglesia debe estar comprometida con el ser humano, con su fe, su bienestar y su libertad, y muchos fieles y clérigos dieron su vida por la libertad de los novohispanos-mexicanos. Sin embargo, sigue habiendo esclavitudes: discriminación, desigualdad e injusticia. Vivimos en un neoliberalismo desigual y se debe hacer presente el reino de Dios entre nosotros y buscar la libertad material y espiritual de los males que nos aquejan. y eso es tarea de todos.

Tenemos que defender nuestra fe y la emancipación de los derechos humanos, que es lo mejor que se debe dar a Dios. Hoy en día dependemos de las naciones más poderosas económicamente, que nos imponen los precios de sus productos de exportación.  Hay que celebrar las fiestas patrias con el trabajo de cada quien para ser un país más justo y fraterno, que es lo que quiere Dios para nosotros.

TEMA DE LA SEMANA: ¿QUÉ FUE EXACTAMENTE “EL GRITO DE DOLORES”?
Publicado en la edición impresa de El Observador del 16 de septiembre de 2018 No.1210