Por Arturo Maximiliano

Endeudarse no es por sí mismo algo negativo, partiendo de que no siempre está a nuestro alcance poder comprar todo lo que queremos de contado, especialmente cosas como un auto, una casa o maquinaria para nuestro negocio. Los créditos tienen un costo que conocemos como interés, lo cual se representa con un porcentaje del dinero que debemos, al que llamamos tasa de interés.

Los créditos mejor justificados son los que se solicita para adquirir un bien inmueble o para iniciar un negocio bien planeado. Cuando se trata de una casa que el pago mensual del crédito puede ser muy parecido al de una renta, con la diferencia que la renta jamás nos hará dueños del lugar donde vivimos.

Sin embargo a veces un mal cálculo de nuestros ingresos o pasar por un mal momento económico puede hacer difícil cumplir con los compromisos adquiridos con quien nos otorgó el crédito, siendo en algunos casos el cambio de acreedor una buena opción para aligerar la carga de los pagos mensuales y a esto es lo que se le conoce como portabilidad hipotecaria.

Portabilidad hipotecaria significa a grandes rasgos cambiar de institución financiera a la que le debemos, pero digamos que no se trata de cambiar por cambiar, sino para buscar mejores condiciones de tasa de interés o algún ajuste en el plazo de las mensualidades, alargar en meses o años. Esto tiene tiempo siendo posible pero hasta antes de la Reforma Financiera, que entró en vigor en el 2014, mover tu deuda hipotecaria de un banco a otro era complicado y lento. Ahora, gracias al nuevo marco legal, cambiar tu hipoteca de un banco a otro puede tomar 21 días aproximadamente.

Algo de lo que tienes que tomar en cuenta antes de portar tu deuda:

– Ve a tu banco. Antes de iniciar un procedimiento para cambiar tu crédito hipotecario a otro banco, tendrás que hacer obtener primero una propuesta específica de la institución que será la nueva acreedora donde te quede claro que las condiciones serán mejor que las que hoy tienes.

– Toma en cuenta el CAT. Según los expertos la tasa no es el único factor que debemos considerar antes de portar nuestra hipoteca a otra institución financiera. Existen otros elementos que deben estar claros como el Costo Anual Total (CAT), comisiones, seguros, gastos notariales, registrales y otros que pueden hacer muy o poco atractivo el cambiar a tu acreedor.

– El banco no se puede negar. Conforme a la Ley de Transparencia y Fomento a la Competencia en el Crédito Garantizado, ninguna institución financiera se puede negar a traspasar la hipoteca a otro banco. No incluye aquellos que se tienen con Infonavit o Fovissste, sin embargo lo que sí puede suceder es que el banco con quien se tiene actualmente el crédito pueda ofrecer un cambio de condiciones del mismo para que el deudor se quede.

– ¿Cómo portar mi hipoteca? Si ya te decidiste, el primer paso es solicitar un «estado de cuenta para efectos de subrogación», el cual debe ser emitido en un plazo de 15 días naturales y una vez que lo tengas deberás llevarlo al nuevo banco a donde quieres transferir tu crédito.

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Publicado en la edición impresa de El Observador del 28 de octubre de 2018 No.1216