Protomártir es un título que da la Iglesia a los primeros cristianos en ser asesinados por dar testimonio de su amor por Jesucristo y defender su fe hasta la muerte (del griego protos, que significa «primero», y martyros, que quiere decir «testigo»).

Los 26 mártires de Nagasaki fueron crucificados en semicírculo, y el mexicano Felipillo estaba justo en el centro, ocupando exactamente el lugar número 13.

Pero la base o pedal para que el santo pudieran mantenerse en pie era tan pequeño, y las argollas que debían sujetarle los tobillos estaban tan mal ajustadas, que resbaló y ya no pudo pisar de nuevo el pedal, de manera que el aro del cuello lo comenzó a estrangular. Ahogándose, apenas pudo exclamar: «¡Jesús, Jesús, Jesús!», y sus verdugos, al darse cuenta de que se moría, le clavaron sus lanzas antes de hacerle lo mismo a los otros santos.

De este modo, san Felipe de Jesús se convirtió en el protomártir entre aquel grupo de mártires.

Por otro lado, México tiene diversos santos y mártires. San Felipe de Jesús fue el primero de todos en ser canonizado, y en ese sentido se le puede llamar el primer santo mexicano y el protomártir mexicano; pero si se considera el orden cronológico, hubo mexicanos que se santificaron antes que san Felipe de Jesús, porque vivieron antes; por ejemplo, san Juan Diego. Y también mexicanos santos que murieron martirizados mucho antes que san Felipe de Jesús: los niños tlaxcaltecas san Cristóbal, san Antonio y san Juan.

EL MILAGRO DE SU CUERPO FRAGANTE

Después de que fuera arrancada la vida de san Felipe de Jesús y de sus compañeros mártires, los cuerpos quedaron en las cruces hasta por dos meses.

Sin embargo, ni las aves de rapiña se acercaron jamás a los cuerpos, ni éstos se descompusieron, como lo establece la ley natural.

Por el contrario, en lugar del hedor común de los cadáveres, los santos cuerpos de estos héroes cristianos despedían un hermoso olor a perfume.

Los cristianos se llevaban trozos de sus hábitos, o recogían su sangre, pues sabían que se trataba de verdaderas reliquias de origen espiritual.

El capitán del barco naufragado iba todos los días a ver los cuerpos, que encontraba siempre con la misma frescura como si acabaran de morir. Finalmente otro español consiguió, a base de regalos, que las autoridades japonesas le entregaran los cuerpos de todos los mártires.

De este modo las reliquias de san Felipe de Jesús pudieron llegar por barco a la Nueva España el 31 de octubre de 1597.

¿ACASO ERA CALVO EL JOVEN SAN FELIPE DE JESÚS?

En casi todas las representaciones escultóricas y pictográficas de san Felipe de Jesús se presenta al joven santo sin pelo en la coronilla. Esto puede llevar a algunos a preguntarse: ¿Era calvo, aunque sólo tenía 24 años de edad?

Lo que se representa en él no es calvicie sino tonsura. La tonsura se empleaba desde la Edad Media como signo de la disposición y preparación para recibir el sacramento del Orden: el candidato era rapado en la coronilla como signo de su renuncia a la vanidad y a las cosas del mundo.

El cardenal John Henry Newman escribió que el uso de la tonsura, de origen pagano y conferida a los esclavos, fue santificada por su adopción en la Iglesia.

También en la Biblia se utilizó la tonsura como signo de humillación penitencial: Isaías 22, 12; Ezequiel 27, 31; Miqueas 1, 16.

TEMA DE LA SEMANA: SAN FELIPE DE JESÚS

Publicado en la edición impresa de El Observador del 3 de febrero de 2019 No.1230