Don Gabriel Zaid ha dicho en múltiples ocasiones que en México no existe un «Estado de Derecho», sino un «Estado de Chueco». Y esa afirmación, entre irónica y sarcástica, pero verdadera, se afianza al leer que México está entre los países del mundo donde hoy menos se respeta el Estado de Derecho.

Triste afirmación que emana del Índice del Estado de Derecho 2019 del Proyecto Mundial de Justicia (WJP); una evaluación de la adhesión a la ley en todo el mundo basada en 120,000 encuestas de hogares y 3,800 expertos en 126 países.

En el Índice, México ocupa la posición 99. Es decir, se encuentra entre los últimos treinta países que no registran un apego a la ley ni una estructura que garantice su aplicación en la vida cotidiana. El puntaje mexicano es de 0.45, en una escala que va del 0 como nula adhesión a la ley y el 1 como máxima adhesión a la ley.

Con respecto a sus pares en la región, de los treinta países que incluye el reporte 2019 del WJP, México se sitúa en el lugar 26, solamente adelante (o detrás) de Nicaragua, Honduras, Bolivia y Venezuela (que es el peor calificado a nivel latinoamericano y mundial), pero muy alejado de los punteros en cuanto al Estado de Derecho se refiere: Chile, Costa Rica, y Uruguay.

De las ocho categorías analizadas, México fracasa en corrupción, seguridad y justicia penal. El cáncer que mayormente ataca el cuerpo de la nación mexicana es la corrupción. El Índice señala que en materia de «Ausencia de Corrupción», el país ocupa el lugar 117 de 126 del mundo, y el penúltimo lugar latinoamericano, el sitio 29 de los 30 países analizados, solo «rebasado» por Venezuela, lo cual nos debería llenar de alarma…, pero no lo hace.

El Observador de la Actualidad

Publicado en la edición impresa de El Observador del 10 de marzo de 2019 No.1235