«…La muerte ha sido vencida. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está tu aguijón?… ¡Demos gracias a Dios, que nos ha dado la victoria por nuestro Señor Jesucristo!» (I Corintios 15, 54-57).

  • La llama: Simboliza a Cristo, quien es la verdadera Luz del Mundo (ver Juan 8, 12). Sólo Él ilumina nuestro camino y calienta nuestro corazón. Él es la única guía en la oscuridad.
  • Alfa y Omega: Las letras alfa (A) y omega (Ω) son la primera y la última del alfabeto griego. Por eso han venido a significar a Jesucristo, Dios verdadero y eterno: «Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin» (Apocalipsis 22, 13).
  • La cruz: El signo por excelencia de Cristo. Además la cruz, nuestra propia cruz, es el camino que debemos tomar para llegar al Padre (ver Mateo 16, 24).
  • Incienso: Al cirio se le incrustan cinco granos de incienso, representando las cinco marcas, causadas por los clavos y la lanza, que quedaron en el Cuerpo resucitado de Cristo como signo de su Amor permanente por nosotros.
  • 2019: En el cirio pascual se señala el año en curso como símbolo de la presencia de Jesucristo aquí y ahora, pues es el Amo y Señor del tiempo.

LA VIGILIA PASCUAL, que tiene lugar la noche del Sábado Santo, es la celebración litúrgica más importante.

Inicia afuera del templo, en torno a una hoguera; ahí se bendice el FUEGO NUEVO, del cual se encenderá el CIRIO PASCUAL. La palabra cirio viene del latín cereus, que significa «de cera»; es decir, que esta gran vela no puede ser del derivado del petróleo llamado parafina, sino toda elaborada de la cera que fabrican las abejas.

El sacerdote prepara el cirio con estas palabras:

«Cristo ayer y hoy» (mientras con un punzón traza la raya vertical de la cruz),

 «Principio y fin» (traza la línea horizontal),

 «Alfa» (dibuja la letra alfa sobre la línea vertical).

 «Y Omega» (dibuja la letra omega abajo de la línea vertical).

 «Suyo es el tiempo» (traza el primer número del año en curso, generalmente en el ángulo superior izquierdo de la cruz)…

 «Y la eternidad» (pone el segundo número del año en el ángulo superior derecho).

 «A Él la gloria y el poder» (pone el tercer número del año en el ángulo inferior izquierdo)…

 «Por los siglos de los siglos. Amén» (traza el cuarto número en el ángulo inferior derecho).

 «Por sus llagas» (incrusta un grano de incienso en lo alto del palo vertical de la cruz)…

 «Santas y gloriosas» (pone el grano en la parte baja del palo vertical)…

 «Nos proteja» (incrusta el grano en uno de los extremos del palo horizontal)…

 «Y nos guarde» (incrusta el grano de incienso en el otro extremo)…

 «Jesucristo Nuestro señor. Amén» (incrusta el último grano de incienso en donde los dos palos se cruzan).

Enseguida enciende el cirio con el Fuego Nuevo diciendo: «Que la Luz de Cristo, que resucita glorioso, disipe las tinieblas del corazón y del espíritu».

Se avanza en procesión hacia el interior del templo, que debe estar en penumbra, y en el camino los fieles van encendiendo del Cirio Pascual sus propias velas.

TEMA DE LA SEMANA: PASCUA, LA FIESTA DE LAS FIESTAS
Publicado en la edición impresa de El Observador del 1 de abril de 2018 No.1186