El INEGI informa lo siguiente respecto de las niñas mexicanas que se convierten en madres:

Dos de cada mil niñas de entre 10 y 14 años de edad ya han tenido un hijo. En los estados de Guerrero y Chiapas esto se duplica; es decir, cuatro de cada mil ya tienen un hijo.

Para el grupo de las adolescentes que tienen entre 15 y 19 años, 13 no de cada mil sino de cada cien ya tienen un hijo. El número más alto es para el estado de Coahuila, donde 21 de cada cien son madres.

LA VERSIÓN DE LA OCDE

Estos datos no parecen concordar con los de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que dice que México es el país miembro con mayor índice de maternidad adolescente, atribuyéndole 77 embarazos por cada mil jovencitas; pero lo que no se especifica es si en tales embarazos todos los bebés llegan a término o si mueren por aborto natural o provocado.

DOS REALIDADES

En cuanto a los dos rangos de edad señalados, la situación de las madres es distinta, pues en el de 10 a 14 años casi todas llegan a la maternidad «obligadas a tener relaciones sexuales mediante el uso de la fuerza física, moral o del chantaje», reporta Fernanda Díaz de León, coordinadora de política y abogacía de un estudio realizado por Ipas México.

En el otro grupo, de 15 a 19 años, tampoco faltan las que se hicieron madres sin buscarlo, pero no faltan las que llegaron a la maternidad por voluntad expresa —el 20.3% de ellas, según el INEGI—. De hecho, el 98.7% del total de mujeres mexicanas de 15 o más años, sean o no sean madres,  conoce al menos un método de planificación familiar; el 51.6% declara ser usuaria de alguno de ellos, mientras que otro 15.3% dice ser ex usuaria, y apenas un 31.8% nunca ha utilizado método alguno.

Para el caso de las que tienen menos de 20 años y son sexualmente activas, el 36.2% dijo que al momento de embarazarse no conocía los métodos o no sabía dónde conseguirlos.

En la Encuesta Nacional de Dinámica Demográfica 2014 (ENADID 2014), el gobierno sí ha considerado los métodos de planificación familiar naturales, aunque los ha titulado de manera incorrecta como «anticonceptivos tradicionales», y en ellos incluye ahora sí al método Billings, el cual no es enseñado ni promocionado en el Sector Salud.

De estos métodos naturales, que no son de contracepción o anticoncepción sino de planificación familiar, y que sí son compatibles con el cristianismo católico, apenas el 4.8% de las mexicanas los utiliza.

Volviendo al caso específico de las menores de edad mexicanas sexualmente activas, el 59% son usuarias de métodos anticonceptivos o abortivos. El condón anticonceptivo es el método más utilizado por esta clase de jovencitas (38.1%), seguido del abortivo DIU (26.7%) y del implante abortivo subdérmico Norplant (11.1%).

El 41% no utiliza métodos de planificación familiar, 32.4% por estar embarazadas y 16.3% porque desea embarazarse.

CON PAREJA

Por otro lado, la edad promedio de la primera unión de las mujeres mexicanas en edad fértil pasó de 18.8 años en 1976 a 20.2 en 2014.

La mayoría de las mujeres de 15 a 49 años alguna vez unidas en pareja con un hombre declararon tener una sola unión (89.2%); sólo una de cada diez reportó tener dos uniones o más.

Redacción

TEMA DE LA SEMANA: MATERNIDAD EN MÉXICO

Publicado en la edición impresa de El Observador del 12 de mayo de 2019 No.1244