1. Si en todo buscas a Jesús, de seguro hallarás a Jesús.
  2. Sufrimos para ser purificados. Porque quiere Dios que aprendas a sufrir la tribulación sin consuelo, y que te sometas del todo a Él, y te hagas más humilde con la tribulación.
  3. Tanto horror tienes a las humillaciones, señal es de que no estás muerto al mundo, ni eres humilde, ni tienes a Dios ante los ojos. Quien no tiene siempre ante la vista a Dios, a la menor palabra de censura se turba.
  4. No pienses que eres mejor que los demás, no sea que te consideren peor delante de Dios, que sabe lo que hay en cada hombre.
  5. Juzgar a otros es una ocupación vana, que nos lleva a equivocarnos muchas veces, y a pecar frecuentemente. .
  6. Dichoso quien comprende lo que es amar a Jesús, y ser capaces de sacrificarse por Él.
  7. Es necesario dejar otros amores por el amado, porque Jesús quiere que le amemos a Él en primer lugar.
  8. Si tu consuelo y alegría son las personas, la mayoría de las veces sólo hallarás pérdidas y desconsuelos; si sólo te fijas en sus apariencias te engañarás muy fácilmente.
  9. Si sólo te buscas a ti, solo a ti te encontrarás, pero para tu ruina, porque buscarse para su egoísmo, se hace más daño a si mismo que todo lo que le pudieran hacer sus enemigos, aunque estos fueran el mundo entero.
  10. Quieras o no quieras, al fin tendrás que separarte de todo lo que es simplemente terrenal. Un día tendrás que abandonar todo esto. Confía en Jesús en la vida y en la muerte. Cuando todo te falle, Él no te fallará.

TEMA DE LA SEMANA: VOLVER A KEMPIS PARA ECHAR ALMA

Publicado en la edición impresa de El Observador del 21 de julio de 2019 No.1254