Por Diego García Bayardo

La religión católica es seguramente la que más ha desarrollado el uso de símbolos para representar distintas personas, ideas y conceptos. La riqueza simbólica de nuestra fe es evidente en templos, libros, pinturas y toda clase de representaciones artísticas.

Los protestantes eliminaron de su vida todos los símbolos, excepto la cruz vacía, y luego de siglos de desconocer y rechazar ese tipo de representaciones, ahora son incapaces de acercarse con tranquilidad y sensatez a símbolo alguno. No pueden ver un signo sin sospechar que ha de ser malo; hasta piensan que es cosa del diablo.

Esta paranoia hacia el lenguaje simbólico es un absurdo patente, pues las palabras son símbolos y las letras y números son símbolos, así que los protestantes, si fueran congruentes, deberían callar para siempre y tirar o quemar la Biblia, la cual pretende hablarnos de Dios a través de signos creados por el hombre (letras).

Los católicos no hemos llegado al extremo protestante, aunque la ignorancia generalizada del católico y la moda de construir iglesias sin imágenes, símbolos y figuras nos está acercando poco a poco a semejante miseria intelectual y espiritual.

Hay muchos símbolos que representan a Nuestro Señor Jesucristo. Algunos son muy obvios, pero otros son tan poco conocidos que alguno podría pensar, equivocadamente, que son cosa de esoterismo o de algo así.

Cristo incluso suele ser simbolizado por distintos animales, como el león, el cordero, el ave fénix, el jilguero, la abeja, etc.

TEMA DE LA SEMANA: LOS SÍMBOLOS DEL CATOLICISMO

Publicado en la edición impresa de El Observador del 28 de julio de 2019 No.1255