Por Sergio Estrada

La Comisión Episcopal para la Pastoral Social de la CEM-Cáritas, conjuntamente con CRS Catholic Relief Services,  presentó al equipo de facilitadores en reducción de riesgos de desastres, que dará  atención a diócesis afectadas por fenómenos naturales.

El propósito del equipo será fortalecer las estructuras y herramientas de salvaguarda de Cáritas Mexicana y de las diócesis, para afrontar con mayor preparación las emergencias naturales y mitigar los riesgos.

«A consecuencia de los pasados fenómenos naturales del 2017 y 2018 en diferentes diócesis, se amplió el personal de trabajo de diferentes instituciones de la Iglesia, con experiencia en estas acciones, como lo son: la Arquidiócesis de México, Cáritas de Querétaro, Misioneras de Cristo Resucitado y Misioneras apostólicas del Corazón de Jesús», señaló Itzel López del Valle, coordinadora del proyecto en reducción de riesgos de desastres de CEPS-Cáritas.

Los equipos de trabajo de Cáritas se están especializando en las labores de asistencia social con expertos externos, y a la vez son asesorados en técnicas y prácticas para posteriormente dar capacitación a las diócesis:«Estos equipos primeramente estarán en las diócesis que forman parte del proyecto inicial, como son: las arquidiócesis de México, Puebla y Tuxtla Gutiérrez; diócesis de Tlapa, Cuernavaca, Tehuantepec, Tapachula, Tepic y Mazatlán, pero el proyecto se va ampliar a tres diócesis más y posteriormente a otras zonas», subrayó la coordinadora del proyecto.

Estrategias de trabajo con las diócesis

El equipo ampliado en reducción de desastres ha trabajado con las caravanas de migrantes capacitándose,  para después ir a las diócesis y capacitar a nivel diocesano. En las diócesis se tiene proyectado que se den tres talleres como herramientas básicas en mitigación de riesgos y atención a emergencias, dirigido a equipos diocesanos de emergencias, comenzando a designar responsabilidades y roles para la capacitación e invitando a las personas de las comunidades a que apoyen realizando estos trabajos a nivel comunitario.

También se invitará a expertos de diferentes áreas, como rescatistas y bomberos, buscando perfeccionar estas habilidades. Estas instrucciones empezarán con mapas de riesgos que implican amenazas naturales y sociales, como huracanes o caravanas de migrantes.

«Para poder llegar a un entrenamiento se necesitan los conceptos básicos para saber diferenciar entre vulnerabilidad, capacidad y emergencias, y una vez dominando estos conceptos se empezará con entrenamientos de primeros auxilios para los campamentos y esto se va a contemplar en todos los grupos de emergencias.

«Lo más importante es darse cuenta del trabajo, de las emergencias que se deben prevenir ante riesgos latentes, pero sin restar el momento y el después de las emergencias», sostuvo Itzel López.

El trabajo con los equipos 

La coordinadora subrayó que se deben aprovechar los equipos de emergencia que ya se están formando y capacitarlos para colaborar con ellos de forma local, haciendo sus mapeos de riesgos y creando proyectos de trabajo con laicos comprometidos que ofrezcan su tiempo, esfuerzo y experiencia. Brindando así opciones a la comunidad para tener colaboradores en decanatos, equipos más sólidos y que puedan llegar mejor preparados a la atención.

Itzel López resaltó que los grupos de prevención de desastres de Cáritas están formados por laicos y consagradas que han tenido experiencia en estas situaciones. Además destacó que la participación de los laicos, en los momentos de los fenómenos naturales y sociales, es muy importante y se debe profesionalizar para tener una atención de calidad con los más necesitados.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 4 de agosto de 2019 No.1256