A un grupo de expertos sobre cáncer, dijo que la mejor prevención es un medio ambiente sano

Por Ary Waldir Ramos Díaz / Aleteia en El Observador

El Papa Francisco condenó la eutanasia y la valoró como «una visión utilitarista de la persona». Además, en su reflexión a un grupo de expertos sobre cáncer indicó que salud y medio ambiente están en relación: «La mejor y más verdadera prevención, de hecho, es la de un medio ambiente sano y un estilo de vida respetuoso con el cuerpo humano y sus leyes».

«Si eligen la muerte los problemas están, en cierto modo, resueltos; pero ¡cuánta amargura hay detrás de este razonamiento, y qué rechazo de la esperanza implica elegir renunciar a todo y romper todos los lazos!», lo dijo a los miembros de la Asociación Italiana de Oncología Médica a quienes recibió en audiencia este lunes, 2 de septiembre de 2019, en la Sala Clementinadel Vaticano.

La tecnología –señaló el Pontífice– no está al servicio del hombre cuando lo reduce a una sola cosa, cuando distingue entre los que aún merecen ser cuidados y los que no, porque se considera sólo un peso.

Por ello, afirmó, la práctica de la eutanasia, que ya se ha legalizado en varios países, sólo aparentemente pretende promover la libertad personal; en realidad, se basa en una visión utilitarista de la persona, que se vuelve inútil o puede equipararse a un costo, si desde el punto de vista médico no tiene esperanzas de mejora o ya no puede evitar el dolor.

Al contrario, el Papa insistió en el compromiso de acompañar al enfermo y a sus seres queridos en todas las etapas de la enfermedad, tratando de aliviar su sufrimiento a través de los cuidados paliativos, u ofreciendo un ambiente familiar en el creciente número de hospicios que contribuye a crear una cultura y unas prácticas más atentas al valor de cada persona.

«Oncología de la misericordia»

El Papa Francisco exhortó ante el grupo de médicos especializados en el estudio y el tratamiento de cáncer a promover la «oncología de la misericordia», e impulsar la «mejor atención para cada paciente», según «las características biológicas y clínicas de cada uno».

“Así es como la oncología de precisión que promueven se convierte también en una oncología de la misericordia, porque el esfuerzo por personalizar el tratamiento revela una atención no sólo a la enfermedad, sino al paciente y sus características, a la forma en que reacciona a los medicamentos, a la información más dolorosa, al sufrimiento”, expresó Francisco.

En este sentido, afirmó que la oncología de este tipo «va más allá de la aplicación de protocolos y revela el uso de una tecnología que está al servicio de las personas».

Asimismo, el Papa invitó a los médicos prestar un servicio de concienciación para ver la «importancia de la prevención», que debe entenderse tanto como un diagnóstico precoz, capaz de reducir significativamente el peligro de las enfermedades cancerígenas, como el respeto por el propio cuerpo y sus necesidades.

Medio ambiente y salud

Salud y medio ambiente están en relación, en la visión del Papa. «La mejor y más verdadera prevención, de hecho, es la de un medio ambiente sano y un estilo de vida respetuoso con el cuerpo humano y sus leyes». «Como sabemos, esto depende no sólo de las elecciones individuales, sino también de los lugares en los que se vive, especialmente en los grandes centros, que someten al cuerpo a un estrés continuo por el ritmo de vida y la exposición a los agentes contaminantes. Esto nos devuelve la atención al cuidado del entorno natural, nuestra casa común a la que debemos respetar, porque nos respeta a su vez», añadió.

«La protección del medio ambiente y la lucha contra el cáncer se convierten, pues, en dos caras de un mismo problema, dos aspectos complementarios de la misma batalla de civilización y humanidad».

Por último, el Papa Francisco invitó a los médicos que estudian y tratan los tumores a favorecer a los enfermos y trabajar por un sistema sanitario que refleje el ejemplo de Jesús, que «ha sido el más grande maestro de humanidad», para inspirarse en Él y sus gestos y hacerlo compañero en el camino.

Jesús –afirmó– inspire «a los enfermos y les ayude a encontrar la fuerza para no interrumpir los lazos de amor, de ofrecer su sufrimiento a los hermanos, mantener la amistad con Dios».

Además, que «inspire a los médicos», considerando a Jesús como un colega, como médico «enviado por el Padre para sanar a la humanidad, para buscar siempre el bien de los demás, jugársela generosamente, luchar por un mundo más unido».

Publicado en la edición impresa de El Observador del 8 de septiembre de 2019 No.1261