Por Arturo Maximiliano

No es un secreto que trabajar, ahorrar, invertir, informarse y gastar de manera sabia nos puede llevar a la acumulación de patrimonio que comúnmente conocemos como riqueza.

Aplicado a los sujetos, algunos identifican el dinero con el éxito, aunque no es necesariamente la filosofía de pesos y centavos.

Para ser rico no basta leer un libro que contenga un manual de cómo serlo o cómo otros lo han logrado. En las librerías, tanto físicas como electrónicas, encontrarás muchos libros de cómo algunos magnates han logrado hacer su fortuna con talento y hábitos que se supone pueden llevar a que, si otros los siguen, tengan también éxito en construir sus propias fortunas. El talento puede ser innato, los hábitos se hacen.

Sin embargo y sin exagerar en los resultados de los consejos que puedas tomar de esta literatura sobre cómo ser exitoso haciendo dinero, es cierto que algunas prácticas comunes en las personas que son millonarias pueden servir para empezar a construir tu propia acumulación de capital.

No todos los libros que hablan sobre los hábitos de ricos se refieren a multimillonarios, sino a personas que, con un ingreso anual y acumulación patrimonial, tienen un estándar económico para entrar a esta privilegiada categoría. Por ejemplo, en un estudio que usé como referencia, se consideraba como rico a aquel que gana anualmente $240 mil pesos al mes y que tiene inversiones por más de 57 millones de pesos. Estas personas distan de ser Jeff Bezos, Bill Gates o Carlos Slim, pero sí son literalmente millonarios y quienes los estudian han identificado en ellos prácticas cotidianas que pudieron se determinantes.

En esta serie de consejos tomados de prácticas comunes de la gente rica están:

Levantarse temprano. Según estudios un gran porcentaje de las personas ricas acostumbran levantarse unas 3 horas antes de que empiece su día laboral. Horas tales como 5:30 am o máximo 6:00 am son las comunes entre este tipo de gente que utiliza esas horas previas para hacer cosas como ejercicio, meditación, lectura o planeación del día.

Ser persistente. Si se analiza la historia personal de las personas exitosas nos encontraremos de manera constante que han fracasado por lo menos una vez en la vida, lo que implica que el triunfo, incluido el económico no es producto de nunca fallar, sino de haber siso perseverante en las metas que uno se va fijando. Es, según algunos analistas, la persistencia en cosas positivas el equivalente a la buena suerte, ya que quien persiste eventualmente tendrá buena suerte.

Enfocarse. Es fundamental no sólo ponerse metas sino incluso hacerlo por escrito. Una vez establecidas e incluso depuradas, tomando en cuenta que uno no puede hacer todo lo que quiere en la vida, entonces las actividades se enfocan en esos objetivos.

Evitar postergar. La gente exitosa evita dejar de atender las cosas importantes que deben resolverse de inmediato. No es buen hábito sustituir las cosas urgentes por cosas intrascendentes por lo que, en primer lugar, deberás saber distinguir entre una y otra

No gastar de más. Analizando el comportamiento de gente con potencialidad fallida para construir un buen patrimonio, éstos no lo lograron o incluso se quedaron en condiciones económicas precarias por gastar de más, ya que no sólo no ahorraban, sino que, queriendo mantener un nivel de vida que no correspondía a sus ingresos, incurrieron en sobreendeudamiento.

Otros. Entre algunos otros hábitos que tienen las personas que han construido riqueza están el hacer ejercicio, comer sano, no apostar ni ver demasiada tele.

www.arturomaximiliano.com.mx

Publicado en la edición impresa de El Observador del 29 de septiembre de 2019 No.1264