Por Martha Morales

En Oaxaca la votación en el congreso fue de 10 votos a favor de la vida y 24 a favor del aborto Se hizo una reforma ilegal al Código local para introducir el aborto. Falta la votación constitucional. Oaxaca tiene una constitución a favor de la vida que choca con la actual reforma; si se vota a favor se libera totalmente el aborto, sino, habrá un choque de poderes que atraerá a la Corte. Esto viene orquestado para ir de Estado en Estado.

La defensa de la vida es ahora mismo lo prioritario. La ideología de género va a caer sobre su propio peso, por ello no hay que distraernos con el lobby gay. La familia ha existido antes del Estado. Si destruyes la familia, destruyes a la sociedad y vas a hacer fallar al Estado. Los romanos eran inteligentes, dicen: una familia disfuncional probablemente va a generar hijos disfuncionales que se van a convertir en ciudadanos disfuncionales, entonces el Estado va a lidiar con ello, y dicen: “No quiero esos problemas, vamos a resolver el problema de raíz”, entonces dan unos parámetros jurídicos para proteger a la madre y a sus hijos.

Ningún ser humano puede ser declarado incompatible con la vida. Cada niño que se manifiesta en el seno materno es un don, un regalo irrepetible y único. Los bebés no son como las máquinas, si una se echa a perder, consigues otra. Cada niño cambia la historia de una familia, del padre, de la madre, de los hermanos y de los abuelos y tíos. El miedo y la hostilidad hacia la discapacidad a menudo conducen a la elección del aborto configurándolo como una práctica de “prevención”. Todo niño ha de ser amado, toda persona ha de ser amada. Toda vida humana es sagrada e inviolable. A veces hay una mentalidad eugenésica inhumana, que dicta quienes han de morir y quienes han de vivir, y así se arrebata a las familias o a la madre la posibilidad de acoger y amar una nueva vida, aunque ésta sea débil. La ciencia afirma que el cigoto es un individuo de la especie humana.

La Confederación Americana Sobre Derechos Humanos, de observancia obligatoria para México, establece el derecho a la vida desde el momento mismo de la concepción (Art, 4º, párrafo primero). Es imposible que un delito sea al mismo tiempo un derecho. No es progresista tratar de resolver los problemas humanos eliminando una vida humana.

Natalia López Moratalla, investigadora en Bioquímica y Biología, explica que la raíz del desprecio de la vida naciente radica en la autoafirmación del hombre autónomo. Con el poder de la biotecnología se quiere convertir la vida y la muerte en un mero proceso biológico

La carga moral, el punto de referencia del bien y del mal se quiere poner en la intención, sin reconocer la vida que es previa a mi intención. Somos capaces de percibir el origen de cada uno de nosotros. La persona no tiene su origen exclusivamente en los procesos fisiológicos de la reproducción. Los progenitores transmiten el “texto”, la “partitura”, el genoma, lo biológico. La coordinación es el principio vital o alma. Ese texto se tiene que poner en acto. Esto no se hereda, se genera; ese texto está escrito en el genoma, empieza a decirse cuando dice la primera palabra, cuando se desarrolla. Se da vida a la obra, se constituye así cada individuo.

Natalia explica que la ley del aborto no tiene ningún fallo científico, y que está estadísticamente demostrado en todo el mundo que el aborto no soluciona los problemas psíquicos que puede tener una madre por no desear un hijo. Añadió que el valor de la vida humana es más grande que cualquier máquina; las “máquinas inteligentes” nunca podrán tener la capacidad de un ser humano de sentir o decidir desde un punto de vista moral.