El doctor Rafael Franco Sola es originario de Guadalajara, Jalisco. Además de que Dios le regaló el don de la vida y el tener una familia, le regaló una profesión que ha centrado en la ayuda a los demás. Primero se convirtió en médico, después se especializó en nutrición y ahora combina ambas profesiones para acompañar a las personas en procesos difíciles, no solo físicos sino emocionales, a través del Ministerio Católico de sanación Lets Rewind. En entrevista, nos explica cómo funciona

Por Chucho Picón

¿Crees que hay gente que no cree importante la salud del alma?

▶ No podemos decir que la salud del alma es una cosa y la salud física es otra. Yo creo que está en conjunto y en comunión, podríamos decir que en estas tres esferas de nuestra vida: la parte física, química, emocional, intelectual y la espiritual. Estamos hablando que no somos seres separados, sino que somos integrativos, somos un espíritu encarnado, y cuando entendemos esta parte, que no sólo somos carne o espíritu, es muy impresionante ver cómo la salud se integra.

En la historia de tu vida, por ejemplo. Cuando llegas al consultorio y ves un cuerpo y dices: bueno, peso tanto, mido tanto, tengo este índice de masa corporal, etc. Descubres que también de ese cuerpo hay una historia emocional, familiar, donde probablemente hay heridas, máscaras y al final se reflejan en mi cuerpo, se reflejan en mi salud, en una infección, una deficiencia nutricional, y es muy importante que el médico especialista en el tema pueda ayudar a identificar y a discernir si el problema o el origen que causa la enfermedad del paciente es de origen espiritual, emocional, físico, químico o familiar.

¿Cómo ayuda la oración e intercesión y cómo ha funcionado la terapia EMDR (terapia anti traumas)?

▶ Principalmente es un retiro donde buscamos esta integración: el encuentro con Cristo, con Dios que viene a sanarnos, sanarnos y liberarnos. También esta parte de la sanación psicológica física. Yo creo que si le entregamos el alma se empieza a rejuvenecer y a encontrarse con Dios y en este proceso de oración es muy importante saber que somos Iglesia, que somos un cuerpo místico y lo que te pasa a ti probablemente me paso a mí y me afecta en realidad en el cuerpo místico de cristo.

Jesucristo es la cabeza, nosotros sus miembros, y cuando sabes que tú eres parte de ese miembro y que eres una célula de Cristo, en esa medida tú a través de tu vida, a través de tu oración, de tu dolor, tus sacrificios, tu penitencia, puedes ayudar a otros a encontrarse con Cristo.

No estamos separados. Dios nos quiere unidos entre todos como sociedad, como Iglesia, pero que la cabeza es Cristo y al hacer oración particular, en grupo o como amigos, siempre es mucho más fácil encontrarse con Cristo y también descubrir esas heridas que muchas veces nos afectan y que no nos dejan seguir caminando, nos cuesta trabajo encontrarnos con Cristo, porque hay bloqueos, miedos, abandono. Esta parte de vivir una vida espiritual donde integras los dones y carismas de la propia Iglesia al servicio de las almas, es un fruto extraordinario.

¿Cuál fue tu experiencia y cómo el Espíritu Santo ayudó a quienes venían con heridas que, ciertamente, venían siendo atendidas con una terapia psicológica?

▶ Ves que tú eres barro y que al final quien actúa es el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el mejor maestro, el mejor psicólogo, el mejor psiquiatra y es el que nos ayuda y nos acompaña en nuestra profesión como médicos y también en la vida de oración.

Al llegar a esta asociación descubro que primero necesito ayuda de otros que intercedan por mí para yo poder ayudar a otros; busqué padrinos de oración y cuando llegas a este proceso te das cuenta que hay diferentes maneras de ayudar. Siempre es a través de la palabra que es vida, que es eficaz y a veces creemos que el Evangelio no nos convierte, y no es cierto, el Evangelio viene, transforma y penetra hasta lo más profundo de tu vida, viene y te trasforma de tal manera que te convierte la vida y empiezas a descubrir con mayor facilidad esas heridas que vas trabajando en la terapia.

Como segundo punto, es increíble trabajar en equipo multidisciplinario, es decir, la ciencia que se une a la fe, y también descubrir que somos un equipo tanto los profesionales en la salud como el sacerdote que vino como el compañero que ayuda en la intercesión, como los que estuvieron orando en otras comunidades y en otros lugares para que estas personas se encontraran con Dios.

¿Es una terapia intensiva donde se involucran todas las ramas?

▶ Yo creo que sí. Vamos a ir creciendo en la medida en la que el Espíritu Santo nos vaya poniendo más áreas. En el área médica vamos impulsando por esa parte, porque también hay problemas químicos, problemas por deficiencia de minerales, vitaminas que pueden detonar un problema psicológico y resulta ser que no es una herida.

Pero yo creo que en el equipo. Entre más avancemos en estas cuatro áreas: la química, física, emocional, intelectual y la espiritual, va a ser un equipo verdaderamente disciplinario, donde podemos ofrecer al paciente o al caminante la oportunidad de encontrarse consigo mismo, con los demás y con Dios.

¿Qué mensaje les das a aquellas personas que se sientan enfermas del alma y por qué tendrían que atenderse?

▶ Lo primero es que siempre confíen que tienen al mejor maestro en su corazón. Todos aquellos que estamos bautizados y que hemos sido confirmados, tenemos al Espíritu Santo en nuestro corazón. Yo quisiera invocar al Espíritu Santo para que todos podamos renovarnos en el espíritu y podamos descubrir este regalo tan maravilloso que la Iglesia nos ha dado en nuestro Bautismo y nuestra Confirmación, para que podamos volver a encontramos con Él.

¿Qué es lets rewind?

Un ministerio católico de sanación, que tiene como objetivo ayudar a las personas a descubrir, confrontar y sanar todas aquellas heridas emocionales no resueltas, que no les permiten tener relaciones interpersonales sanas, ni disfrutar de una relación plena con Dios.

Para mayor información ingresa a: www.letsrewind.com.mx