Puesto que el Adviento tiene una dimensión escatológica, entonces bien puede decirse que es parte de los preparativos para el retorno glorioso de Cristo. Ciertamente nadie conoce el día y la hora (cfr. Mt 24, 36), pero precisamente por ello hay que estar velando (cfr. Lc 12, 37; Mt 24, 42-22).

Expectante por la manifestación del Mesías, a san Juan Bautista le preguntaba la gente: «‘¿Qué debemos hacer?’. Y él les respondía: ‘El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo’» (Lc 3, 10-11). O sea que, para prepararse a la Venida de Jesús —tanto la conmemoración de la primera como para la llegada de la segunda— las obras de caridad y misericordia juegan un papel muy, pero muy importante.

¿Qué se le puede regalar en el orden material a Jesús para la fiesta de su cumpleaños? Buenas obras, realizadas solidariamente en pro de los necesitados, durante este tiempo de Adviento, pues en el Día del Juicio el Rey (Jesucristo) dirá: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a Mí me lo hicisteis» (Mt 25, 40).

El tiempo es corto, así que manos a la obra. Aunque las posibilidades son innumerables, aquí hay algunas sugerencias:

#En favor de los más pequeños

Haz un donativo —aunque sean cien pesos y una sola vez— a una casa-hogar para mujeres embarazadas en estado vulnerable, y así ayudarás a salvar la vida de los pequeños no-nacidos en riesgo de ser abortados, y dar oportunidad a sus madres para criarlos. Puede ser, por ejemplo:

  • Vifac, que tiene 37 puntos de atención en el país, y 24 casas hogar, incluyendo una en Querétaro (http://vifac.org , tel. 4423127672)
  • Mater Filius, con 8 casas en ciudades del país (aunque no en Querétaro), donde acogen a embarazadas vulnerables https://www.materfilius.org/
  • Súmate y extiende a tu ciudad la tradicional iniciativa «La Canastilla de María», lanzada por el canal de televisión María+Visión, y que opera en lugares como Guadalajara, Ciudad de México y Torreón. Consiste en preparar el ajuar del Niño Dios recién nacido (cobija tejida, varios mamelucos, pañales de tela, camisetas, gorros, calcetines, zapatitos, etcétera, pero todo nuevo), que se reparte a madres necesitadas que darán a luz los días cercanos a la Navidad. Para ello hay que ingresar a www.mariavision.com o contactar al correo electrónico canastillas@mariavision.com
  • En el caso de los bebés ya nacidos, si sabes que sus padres están necesitados, regálales una carriola, andadera, periquera o cuna que tus hijos o sobrinos hayan usado y que ya no necesiten.
  • Puedes hacer en Querétaro un donativo a la Casa de Cuna «Oasis del Niño”, que puede ser en dinero o en especie. En http://sinergias.fundacionmerced.org/osc/79 puedes encontrar una lista de los alimentos y productos necesarios, también puedes volverte un voluntario.

#Ocúpate de los ancianos

Si tienes familiares, amigos o conocidos de la tercera edad, procura dedicarles tiempo y ayuda:

  • Visítalos con regularidad y siéntate un buen rato con ellos; sobre todo escúchalos, aunque vuelvan a platicarte lo mismo una y otra vez.
  • Haz la limpieza de su casa, prepárales la comida, o lávales la ropa una vez por semana.
  • Sácalos a pasear.
  • Llévalos y acompáñalos a su cita con el médico, aunque sea en el IMSS, el ISSSTE u otra institución pública, lo que seguramente implicará un tiempo más prolongado de espera.
  • Llévales una despensa u ofrécete a acompañarlos al supermercado o, si ves que se les dificulta salir, ofrécete a ir por su mandado, a la farmacia por sus medicinas o a pagar los diversos recibos de su casa (agua, luz, teléfono, gas, etc.).
  • Ofréceles llevarlos a Misa, a confesarse o a que reciban la Unción de los Enfermos. Si lo desean pero ya no pueden salir, contacta con su parroquia para que un sacerdote los pueda visitar y darles los sacramentos.
  • Compra uno o varios bastones —los más económicos cuestan menos de ciento cincuenta pesos— y regálalos a los adultos mayores que encuentres en el camino y veas que tienen dificultad para caminar o para subir y bajar escalones.
  • Invítalos a tu cena y celebración de Navidad. Que no se queden solitos.
  • Da un donativo único o de manera mensual a un asilo de ancianos. La diócesis de Querétaro tiene uno: el Asilo San Sebastián, que alberga tanto a ancianos que aún tienen familia pero que no puede atenderlos, como a otros que están completamente solos y sin recursos. Para tu donativo puedes contactar al teléfono 442 212 1861, o comunicarte al correo electrónico: asilosansebastian13@hotmail.com

#Ayuda a los necesitados a resistir el invierno

Aunque la temperatura sea muy variable en el país durante el inverno, con constantes altibajos, los días fríos son muy difíciles para numerosas personas. ¿Cómo ayudarlas?

  • Participa en las campañas de recolección de cobijas y cobertores. La campaña «Cobijemos con una Sonrisa 2019», del DIF Estatal en Querétaro, se puso la meta de reunir 65 mil cobijas para repartir en la Sierra Gorda queretana entre los habitantes más necesitados. También el Municipio de Querétaro ha iniciado su «Colecta Anual de Cobijas 2019», que busca conseguir 30 mil cobijas (20 mil donadas por el DIF Municipal, y diez mil por la sociedad civil) para repartir entre los más vulnerables de las siete delegaciones municipales. Hay campañas gubernamentales de este tipo en muchos otros lugares del país, así que cualquiera puede ayudar por ese conducto.
  • Otra opción es a través del BRED (Banco de Ropa, calzado y Enseres Domésticos de Querétaro), con su campaña «Abriga un Corazón», que también invita a apoyar en la colecta de cobijas en beneficio de las personas en extrema pobreza. El BRED recibe cobijas tanto nuevas como usadas que estén en buen estado. Pero ahí también se pueden donar muebles, enseres domésticos y toda clase de ropa y cosas útiles que su propietario ya no necesite. Ubicado en Tolsá 26-A colonia Centro, puede contactar con el BRED en el teléfono 4422143120.
  • Hay una iniciativa que se difunde por redes sociales que es muy práctica para quienes tengan automóvil. Consiste en poner en la cajuela abrigos, suéteres, y chamarras que ya no le queden a uno mismo o a su familia —o, bien, pueden ser prendas de ropa nuevas—, y cuando en el camino se detecte a alguien necesitado de ropa abrigadora, se saca algo de esa ropa y se le obsequia.
  • Un versión genial de lo anterior es poner la ropa abrigadora en algún lugar de la calle —colgada de percheros fijados a una pared— y poner un letrero para que quien necesite esa ropa la tome, y para que quien quiera donar algunas prendas, lo haga; de este modo todo ocurre de una manera más fluida y a la vez discreta en cuanto a que el necesitado no se tiene que ver en la situación incómoda de pedir directamente, mientras que el que dona lo hace de manera más anónima, sin protagonismos, lo que redunda en un bien para él (cfr. Mt 6, 1-4).

TEMA DE LA SEMANA: DONDE NACE LA ESPERANZA

Publicado en la edición impresa de El Observador del 1 de diciembre de 2019 No.1273