Los puntos más importantes del documento firmado por el Papa después de la Asamblea especial del Sínodo de los Obispos sobre la Región Panamazónica: «Amazonia: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral» (6-27 de octubre 2019).

Por Ary Waldir Ramos Díaz

1.- Sueño una iglesia que esté al lado de los oprimidos

El primer capítulo de «Querida Amazonia» se centra en el «Sueño social» (8). Destaca que «un verdadero planteo ecológico» es también un «planteo social» y, si bien aprecia el «buen vivir» de los indígenas, advierte contra el «conservacionismo» que solo se preocupa por el medio ambiente. En tonos vibrantes, habla de «injusticia y crimen» (9-14). Recuerda que Benedicto XVI ya había denunciado «la devastación ambiental de la Amazonia». Los pueblos originarios, advierte, sufren el «sometimiento» tanto de los poderes locales como de los externos. Para el Papa las operaciones económicas que alimentan la devastación, los asesinatos, la corrupción, merecen el nombre de «injusticia y crimen».

2 .- Que la voz de los pobres sea potente en la Amazonia

Francisco lamenta que los pobres no son escuchados sobre el futuro de la Amazonia. Ante tal injusticia, el Pontífice pide «indignarse y pedir perdón» (15-19). Para Francisco son necesarias «redes de solidaridad y desarrollo» y llama al compromiso de todos, incluyendo a los líderes políticos.

3.- El sueño del poliedro amazónico, sin colonización

El Papa sueña también desde la dimensión cultural: el poliedro amazónico. El segundo capítulo está dedicado al «Sueño cultural». Francisco inmediatamente deja claro que «promover la Amazonia» no significa «colonizarla culturalmente» (28). Así, utiliza una imagen que le es muy querida: «el poliedro amazónico» (29-32). Es necesario luchar contra la «colonización postmoderna».

4.- El sueño de apreciar la sabiduría de los indígenas

El Papa invita a no ver desde lo alto a los indígenas y sus culturas, pero tampoco está de acuerdo con un indigenismo cerrado, sino con un encuentro intercultural (36-38). La diversidad, por lo tanto, no es «una frontera», sino «un puente», y dice no a un «indigenismo completamente cerrado».

5 .- El sueño del cuidado del ambiente y de las personas

El tercer capítulo, «Un Sueño Ecológico», es el que se relaciona más inmediatamente con la Encíclica

Laudato si’. Cita a Pablo Neruda y a otros poetas locales sobre la fuerza y la belleza del río Amazonas. Con sus poemas, escribe, «nos ayudan a liberarnos del paradigma tecnocrático y consumista que destroza la naturaleza». El cuidado de nuestros hermanos como el Señor nos cuida, reitera, «es la primera ecología que necesitamos».

6.- El sueño de escuchar el grito del Amazonas

Para el Papa, es urgente escuchar «el grito de la Amazonia» (47-52). Recuerda que el equilibrio planetario depende de su salud. Denuncia fuertes intereses no solo locales, sino también internacionales. La solución, por lo tanto, no es la «internacionalización» de la Amazonia, sino que debe crecer «la responsabilidad de los gobiernos nacionales». El desarrollo sostenible, continúa, requiere que los habitantes estén siempre informados sobre los proyectos que les conciernen.

7.- El sueño de una iglesia con rostro amazónico

El sueño del Papa: Desarrollar una Iglesia con rostro amazónico. En el último capítulo el Pontífice invita a «desarrollar una Iglesia con rostro amazónico» a través de un «gran anuncio misionero» (61), un «anuncio indispensable en la Amazonia» (62-65). Para el Papa no basta con llevar un «mensaje social». Estos pueblos tienen «derecho al anuncio del Evangelio», de lo contrario «cada estructura eclesial se convertirá» en una ONG.

8.- El sueño de que los sacramentos lleguen a todos

El Papa sueña que los sacramentos sean accesibles a todos, especialmente a los pobres. La exhortación indica entonces los «puntos de partida para una santidad amazónica»(77-80) que no deben copiar «modelos de otros lugares». Destaca que «es posible recoger de alguna manera un símbolo indígena sin calificarlo necesariamente de idolatría». Se puede valorar, añade, un mito «cargado de sentido espiritual» sin considerarlo necesariamente «un error pagano».

9.- El sueño de más misioneros en Amazonia

El Papa insta a que los obispos latinoamericanos envíen más misioneros a la Amazonia. Vinculado a esto está el tema de «la inculturación de la ministerialidad» (85-90), al que la Iglesia debe dar una respuesta «valiente». Para el Papa debe garantizarse «una mayor frecuencia de la celebración de la Eucaristía». A este respecto, reitera, es importante «determinar qué es lo más específico del sacerdote».

10.- El sueño de más laicos comprometidos en Amazonia

Francisco invita a favorecer un protagonismo de los laicos en la comunidad (91-98) para asumir «responsabilidades importantes». No se trata -argumenta- «solo de facilitar una mayor presencia de ministros ordenados», un objetivo «limitado» si no se suscita «nueva vida en las comunidades». Por lo tanto, se necesitan nuevos «servicios laicales». Solo a través de un «contundente protagonismo de los laicos», reitera, la Iglesia podrá responder a los «desafíos de la Amazonia».

11.- El sueño de más mujeres protagonistas en Amazonia

El Papa habla de nuevos espacios para las mujeres, pero sin «clericalizaciones». Así dedica un espacio propio a la fuerza y al don de las mujeres (99-103). Reconoce que en la Amazonia algunas comunidades se han mantenido solo «gracias a la presencia de mujeres fuertes y generosas». Sin embargo, advierte que no se debe reducir «la Iglesia a estructuras funcionales». Para el Papa Francisco la clericalización de la mujer debe ser rechazada, aceptando en cambio la contribución según el modo femenino que prolonga «la fuerza y la ternura de María».

12.- Que cristianos defiendan a pobres de la Amazonia

Para el Papa es necesario “ampliar horizontes más allá de los conflictos” (104-105) y dejarnos desafiar por la Amazonia para “superar perspectivas limitadas” que “se quedan clausuradas en aspectos parciales”. El capítulo IV termina con el tema de la “Convivencia ecuménica e interreligiosa” (106-110).

Publicado en la edición impresa de El Observador del 23 de febrero de 2020 No.1284