Por Arturo Maximiliano

Todos los días nos preocupamos por que nuestras posesiones materiales estén bien y se dañen lo menos posible, salvo que no tengas el hábito de cuidar lo que has adquirido con esfuerzo.

Si se trata de nuestro celular lo protegemos con una funda o si es el auto tratamos cuidamos que no se raye o abolle, y así muchas otras cosas más.

Irónicamente, a veces descuidamos bienes que tienen un valor monetario mucho más alto y que forman parte importante de nuestro patrimonio, como son los bienes inmuebles. Las casas y los terrenos parecen cuidarse solos, toda vez que no puede llegar alguien, tomarlos y llevárselos como lo pueden hacer con una maleta o con tu carro.

Pero el pensar que no te pueden quitar un inmueble ilegalmente es una percepción equivocada. En realidad muchas veces por lo mismo del abandono o de la poca atención que se le da a un terreno o una casa que por alguna razón no se frecuenta o se habita, resulta que podemos encontrarnos con la sorpresa de que un tercero la está ocupando, no por equivocación, sino con el ánimo de apropiarse de ella.

El Colegio Nacional del Notariado Mexicano advirtió de los riesgos que corre tener una vivienda desocupada y, por supuesto, un terreno que no se vigila frecuentemente, señalando que se incrementa la probabilidad de ser víctima del paracaidismo o los fraudes inmobiliarios.

Por supuesto que ocupar un inmueble que no es tuyo sin consentimiento del dueño es un delito; sin embargo, tenemos que aceptar que aunque hay leyes que sancionan estas prácticas, se requiere de denuncia, de elementar el delito y de que se consigne ante un tribunal, lo cual toma tiempo y cuesta dinero. Por injusto que parezca, después de cierto tiempo de poseer un inmueble, sin consentimiento de quien puede otorgarlo, quien lo ocupa puede demandar la prescripción del bien a su favor mediante juicio acreditando ciertos requisitos.

Algunas de las recomendaciones para proteger el inmueble:

Paga tu predial. Es un elemento importante para acreditar la propiedad en caso de que alguna controversia se presente sobre tu inmueble y también puede evidenciar ante terceros la falta de atención al mismo.

Delimita tu inmueble físicamente. Poner una barda o maya alrededor de tu terreno es una barrera para evitar invasiones. Por supuesto que es un gasto adicional pero te puede salvar de muchos dolores de cabeza posteriores por lo que te recomiendo verlo como una inversión o seguro.

Ten tu título de propiedad. El Colegio de Nacional del Notariado Mexicano sugiere que siempre tengas amparados tus títulos de propiedad ante notario. Muchas veces por desidia no se escrituran las propiedades, quedándose sólo en contratos privados o en procedimientos sucesorios que se quedan incompletos. Lo anterior puede ser catastrófico en caso de una ocupación ilegal de tu propiedad.

Deja tú testamento. El dejar un testamento ayuda definitivamente a que la sucesión sea más clara y que no se lleve en algunos casos un largo y desgastante juicio que pude provocar precisamente el abandono de los inmuebles a favor de cualquiera que quiera aprovechar fraudulentamente esta situación.

Ley Nacional de Extinción de Dominio. Otra manera como puedes poner en riesgo tus inmuebles es no tomar las precauciones que te establece el artículo 15 de esta ley, toda vez que, si no puedes acreditar la buena fe como arrendador o adquirente, podría aplicarse esta ley en tu perjuicio.

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Publicado en la edición impresa de El Observador del 15 de marzo de 2020 No.1288