El domingo 12 de abril, desde el Vaticano, Francisco se refirió a la “dura prueba” que representa para toda la humanidad la actual pandemia.

“En estas semanas —dijo—, la vida de millones de personas cambió repentinamente”. Y agregó:

“Es para muchos un tiempo de preocupación por el futuro que se presenta incierto, por el trabajo que corre el riesgo de perderse y por las demás consecuencias que la crisis actual trae consigo”.

Al mismo tiempo, habló de cuatro cosas que no deben regir si es que el mundo quiera superar las adversidades que la enfermedad ha provocado:

3. No a la división

“Este no es tiempo de la división”, dice Francisco. Y pide que “quienes tienen responsabilidades en los conflictos” tengan “la valentía de adherir al llamamiento por un alto el fuego global e inmediato en todos los rincones del mundo”.

“No es este el momento para seguir fabricando y vendiendo armas, gastando elevadas sumas de dinero que podrían usarse para cuidar personas y salvar vidas.

“Que sea en cambio el tiempo para poner fin a la larga guerra que ha ensangrentado a la amada Siria, al conflicto en Yemen y a las tensiones en Iraq, como también en el Líbano.

“Que este sea el tiempo en el que los israelíes y los palestinos reanuden el diálogo, y que encuentren una solución estable y duradera que les permita a ambos vivir en paz.

“Que acaben los sufrimientos de la población que vive en las regiones orientales de Ucrania.

“Que se terminen los ataques terroristas perpetrados contra tantas personas inocentes en varios países de África”.

Situación Mundial

  • A pesar de la pandemia, los miembros de los grupos terroristas musulmanes no han querido detener sus ataques en los diversos países donde intentan imponer la ley islámica. Los miembros del Estado Islámico, que hacen la guerra en Siria y en Iraq, incluso se habían estado presentando como supuestos seres especiales protegidos por un mandato divino, aunque finalmente tuvieron que reconocer que la pandemia también les afecta.
  • En Nigeria no ha habido descanso debido a que la organización terrorista islámica Boko Haram no ha dejado de atacar a las poblaciones civiles y al ejército a pesar de la epidemia de Covid-19. De hecho, el Estado Islámico de África del Oeste, que es una extensión de Boko Haram, está en este momento muy activa realizando ataques no sólo en Nigeria, sino también en países vecinos, como Chad, Níger y Camerún.

Este mes de abril, el gobierno del Chad ha tenido que desplegar soldados en Níger y Nigeria —con aprobación de estos países— para realizar con tales naciones una contraofensiva contra el grupo terrorista Boko Haram, que apenas el pasado 23 de marzo mató a 98 soldados chadianos. Dos millones de desplazados por culpa de los terroristas están en grave riesgo de contraer el Covid-19 en Nigeria.

TEMA DE LA SEMANA: NO ES EL TIEMPO DE LA INDIFERENCIA, EL OLVIDO, LA DIVISIÓN Y EL EGOISMO

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 19 de abril de 2020 No.1293