El domingo 12 de abril, desde el Vaticano, Francisco se refirió a la “dura prueba” que representa para toda la humanidad la actual pandemia.

“En estas semanas —dijo—, la vida de millones de personas cambió repentinamente”. Y agregó:

“Es para muchos un tiempo de preocupación por el futuro que se presenta incierto, por el trabajo que corre el riesgo de perderse y por las demás consecuencias que la crisis actual trae consigo”.

Al mismo tiempo, habló de cuatro cosas que no deben regir si es que el mundo quiera superar las adversidades que la enfermedad ha provocado:

4. No al olvido

“Este no es tiempo del olvido. Que la crisis que estamos afrontando no nos haga dejar de lado a tantas otras situaciones de emergencia que llevan consigo el sufrimiento de muchas personas”, señala Francisco.

Y pide en especial que haya cercanía con “las poblaciones de Asia y África que están atravesando graves crisis humanitarias, como en la Región de Cabo Delgado, en el norte de Mozambique”.

Se preocupa también por “tantas personas refugiadas y desplazadas a causa de guerras, sequías y carestías”, pidiendo por “los numerosos migrantes y refugiados —muchos de ellos son niños—, que viven en condiciones insoportables, especialmente en Libia y en la frontera entre Grecia y Turquía. Y no me quiero olvidar de la isla de Lesbos”.

Finalmente, Francisco también pide “alcanzar soluciones prácticas e inmediatas en Venezuela, orientadas a facilitar la ayuda internacional a la población que sufre a causa de la grave coyuntura política, socioeconómica y sanitaria”.

Mirada al mundo

  • Mozambique vive una muy difícil situación desde el año pasado, cuando el país fue afectado por los ciclones Idai, que dejó un millón de afectados, y Kenneth, que agregó otros 188 mil damnificados. Además los terroristas musulmanes siembran el terror en el norte del país, con la pretensión de instaurar la ley islámica. A ello ahora se suma la llegada del coronavirus, que ya tiene al menos una veintena de casos confirmados.
  • India, país con 2 mil millones de personas, tiene 365 millones de habitante por debajo del umbral de la pobreza. Viviendo la mayoría de ellos hacinados en barrios de chabolas, las recomendaciones de distancia social y de higiene son sencillamente imposibles como preventivas contra la actual pandemia.
  • La Unión Europea (UE) decidió prohibir los viajes innecesarios desde el mes de marzo; Suecia fue el último país de la UE en cerrar sus fronteras, pero anunció que esto no aplica para migrantes, sino que los “solicitantes de asilo” están exentos de los controles fronterizos. En Francia, el secretario de Estado del Ministerio del Interior, Laurent Núñez, señaló que las medidas de bloqueo que se están imponiendo al resto de la población no deben aplicarse en los barrios de inmigrantes para evitar disturbios. En Alemania los inmigrantes atacan a la policía y se niegan a cumplir con la cuarentena. En términos generales, los migrantes de las ciudades de todo el continente europeo simplemente no respetan el encierro por el Covid-19.

TEMA DE LA SEMANA: NO ES EL TIEMPO DE LA INDIFERENCIA, EL OLVIDO, LA DIVISIÓN Y EL EGOISMO

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 19 de abril de 2020 No.1293