Este tiempo de encierro puede traer abundantes frutos

Por Nelly Sosa

Creo que, a través del reto del coronavirus, Dios está tocando a cada familia, a cada persona de una forma especial.

Aunque nos cueste adaptarnos, tengo fe de que en unos meses más habrá muchos testimonios hermosos de nuevas vidas en Cristo, porque Él siempre obtiene lo mejor de las situaciones más retadoras. No dice en Jeremías 29:11: “Porque yo sé muy bien lo que haré por ustedes; les quiero dar paz y no desgracia y un porvenir lleno de esperanza”.

Pero mientras eso sucede, quiero compartirte hoy, especialmente si no eres mamá Homeschooler y ahora te ves en este nuevo rol, cinco puntos a considerar para hacer de este tiempo con los niños un programa “24/7” provechoso y lo más disfrutable posible para todos. ¡No tengas miedo!

 Oración: Sé que debes estar preocupada por que tus hijos “no se queden atrás” en cuestión académica en la escuela. Personalmente, más que eso, creo que es tiempo de crecer como familia en la vida espiritual, en la vida de oración.

Empiecen el día con una meditación del Evangelio: léeles, y pídeles que cierren sus ojitos y cuando los abran, invítalos a compartir qué pasó por su mente, qué les dijo Jesús en su corazón. Hagan el ofrecimiento del día y ahora sí, ¡a iniciar!

 Tiempo para hacer lo que les gusta antes de trabajar: Tal vez su escuela/colegio les envió por email tareas que hacer o proyectos online, lo cual está muy bien. Pero te aconsejo no hacer trabajo académico sin darles a los niños un pequeño espacio para hacer lo que les gusta. Es apenas mi segundo año de homeschool, pero esto me ha dado excelente resultados para lograr mayor cooperación durante el día.

 Belleza: Todos estamos con la incertidumbre, es normal, De repente, se nos junta el estrés, ¡hay que combatirlo! A mi hijita le gusta hacer ballet y las clases se cancelaron hasta nuevo aviso. Desde hace tiempo le empezamos a poner videos de “El Cascanueces” o “El Lago de los Cisnes” y ahora a -casi- todos nos gusta verlos (mi hijo prefiere seguir con su origami). Hay que llenar los ojos y el corazón de belleza, más en tiempos de crisis.

 Ejercicio: Ha sido un reto para nosotros en los primeros días porque… ¡acá todavía hace un poco de frío! Después de unos días de encierro las energías ya están más que acumuladas. Nuestras opciones son usar un pequeño brincolín, bailar un rato o practicar tae kwon do (en el caso de mi hijo). Si tú tienes la oportunidad de que jueguen libremente en el patio, dales su tiempo dos veces al día para hacerlo.

 No llenes TODO su día de actividades: Es importante que tengan momentos de juego libre, ahí también están aprendiendo. Parte de la belleza del Homeschooling es el Unschooling, dejarles tiempo para explorar juntos (o separados, si ya están más grandecitos) los temas en los que tengan curiosidad, platicar sobre ellos, cocinar juntos… ¡te sorprenderás de todas las cosas hermosas que hay en sus cabecitas cuando les damos oportunidad de hablar sobre ellas!

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Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 5 de abril de 2020 No.1291