Las enseñanzas dan seguridad, alegría y esperanza.

Por Rubicela Muñiz

El padre Juan Solana, quien se encuentra al frente del Centro de Peregrinos de Magdala, en Israel, se une a los mensajes de solidaridad, alentando a los cristianos a aprovechar los beneficios que ofrece la liturgia, y a permanecer firmes en la fe en este período de Pascua y de emergencia sanitaria.

“Si estamos viviendo en circunstancias difíciles y penosas, tenemos que mirar a Cristo Resucitado y tenemos que cargar las baterías con Cristo Resucitado; debemos tener la certeza de que Él ha vencido el mal, el pecado, la muerte, de que nuestros sacrificios a través de Cristo tienen valor, tienen sentido redentor, y que, con Él y unidos a Él, podemos vivir serenos. En términos prácticos debemos aprovechar la liturgia que es muy rica, llena de esperanza, de serenidad, de alegría que solo Cristo nos puede dar incluso cuando estemos en las penalidades y sufrimientos más grandes”.

El también responsable del Pontificio Instituto Notre Dame de Jersualén, recuerda que, independientemente de las circunstancias que a cada quien le toque vivir, “todos pueden encontrar en Cristo su fortaleza, su esperanza, su paz, su ejemplo”.

El padre Juan considera que este es un “momento para expresar nuestra fraternidad, nuestra solidaridad, cuidando nuestro distanciamiento y todas las medidas de prudencia, ayudando en lo que más podamos a los demás”; porque, dice, “es un mandato que nos deja Cristo en la última cena”. Y agrega: “debemos tener esa confianza, ese amor a Dios y a nuestro prójimo; remar juntos y salir adelante juntos. Hagan planes. Lo que ahora no pueden hacer, planéenlo para hacerlo mejor, para hacerlo más duradero”.

Todos los domingos el padre Juan Solana transmite desde Magdala la celebración Eucarística, a través de la página de Facebook, en @MagdalaEspañol y @OficinaTerraSancta, y en Youtube, por experience Magdala.

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 3 de mayo de 2020. No. 1295