Por Jaime Septién

Louis de Wohl –autor de vidas de santos e historia de la Iglesia– propuso en su novela sobre Santo Tomás de Aquino, “La Luz Apacible”, un diálogo entre el “buey mudo” (así apodaron sus compañeros a fray Tomás) y su maestro (el futuro San Alberto Magno) en el que, ante las objeciones sobre razón (ciencia) y fe cristiana, Tomás afirma:

–El cristiano tiene derecho a decir: por la gracia de Dios tengo fe, soy creyente. Creo en cosas que superan la razón, pero ninguno la contradice.

En pleno debate del siglo XIII, santo Tomás de Aquino trató, justamente, de reunir la verdad de la Ciudad de Dios con la verdad de la Ciudad del Mundo, las dos ciudades de san Agustín. En otras palabras, la verdad de la fe y la verdad de la razón o de la ciencia.

Este debate no ha acabado. La fe sin la ciencia es coja y la ciencia sin la fe es ciega, se ha dicho en múltiples ocasiones. Y san Juan Pablo II, en su encíclica “Fe y Razón” comienza con estas palabras: “La fe y la razón son como las dos alas con la cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad”.

Hoy, cuando la pandemia del coronavirus se encuentra en su punto más alto, muchos creyentes están dispuesto a estacionar la fe, hacerla a un lado, dejarla para cuando vuelvan a abrir los templos, y solamente creer en la razón, en la ciencia, en la vacuna contra el Covid-SARS 2 como medida de salvación, salir del confinamiento, volver a la normalidad.

Si hacemos caso al pensamiento de dos grandes, como santo Tomás y san Juan Pablo II, habríamos de vislumbrar la pandemia como una oportunidad de ir a fondo en lo que creemos, en lo que profesamos y en lo que celebramos. La ciencia, basada en la razón, no se opone a la fe. Mejor aún: la fe la purifica. Por decirlo de otra forma, la fe pone a la ciencia “en su lugar”. Evita que se convierta en dios.

Ojalá pronto tengamos la vacuna. Pero la vacuna no va a salvar al mundo. Al mundo lo va a salvar la caridad de Cristo. De la cual somos testimonio nosotros.

TEMA DE LA SEMANA: LA SALVACIÓN POR LA CIENCIA O LA FE: ¿UNA DISYUNTIVA FALSA EN ÉPOCAS DE CATÁSTROFE?

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 14 de junio de 2020. No. 1301