Considera el arzobispo Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, y responsable del Directorio para la Catequesis, que acaba de publicarse:

“Con los dos Directorios que lo precedieron hay una continuidad; es una dinámica, es el intento de hacer dar a la catequesis un paso más allá. Me parece que hay varias indicaciones en el nuevo Directorio que van en esta dirección”.

Así como hubo novedades en el segundo Directorio respecto del primero —por ejemplo, el kerigma, la catequesis permanente para adultos (y ya no sólo para catecúmenos), la conversión como un proceso permanente, el carácter misionero de todos los evangelizados, el rescate de la catequesis de los Padres de la Iglesia, una mayor relevancia de la doctrina social, o acabar las lagunas doctrinales sobre el pecado, la gracia, y los novísimos (es decir, la muerte, el Juicio Final, el Cielo, el Purgatorio y el Infierno), entre otras cosas—, así también el nuevo Directorio tiene algunas cosas nuevas, enfoques distintos, y también énfasis en elementos que ya tenían los dos anteriores Directorios catequísticos. Entre ellas, las siguientes:

Inculturación

En el Directorio Catequístico General, de 1971, no aparece el tema de la inculturación, es decir, la inserción de la vida y el mensaje cristianos en las culturas particulares de los diversos pueblos del mundo. Pero el Directorio General de la Catequesis, de 1997, publicado en el pontificado de Juan Pablo II, da una importancia sumamente grande a este tema.

El recién publicado Directorio para la Catequesis también pone mucho énfasis en la inculturación. La novedad radica en que esta inculturación también se refiere ahora a hacer llegar el cristianismo a la nueva cultura dominante, que no es ya la cultura de un pueblo particular sino global, y que no es otra cosa que la cultura digital.

Dimensión sinodal

El Directorio de 1997 destaca la importancia de las Asambleas Generales del Sínodo de los Obispos en el campo de la catequesis. Y, por su parte, el Directorio de 2020 enfatiza la invitación a vivir cada vez más esta dimensión sinodal; monseñor Rino Fisichella habla de ésta como “una razón más de orden teológico y eclesial que ha llevado a redactar este Directorio”.

Para no entender mal esto que ha dicho el presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, cabe aclarar que los Sínodos de los Obispos —igual que las Conferencias Episcopales— apenas surgieron en 1965 como medios de consulta
no deliberante.

Por tanto, los sínodos no son infalibles, ni herramientas de democracia, pues la Iglesia y la doctrina pertenece a Dios y no pueden ser modificadas por el parecer de los hombres. Sólo un concilio ecuménico, que reúne a la totalidad de los obispos, sucesores de los Apóstoles, podría tener un carácter definitivo si en él se presentara alguna definición dogmática, ya que en tal caso ello recibe la garantía de asistencia del Espíritu Santo (cfr. Mt 18, 18).

Misericordia

La importancia radical del anuncio del kerigma o “primer anuncio” como punto de arranque para cualquier proceso efectivo de catequesis es muy claramente presentado en el Directorio de 1997.

Ahora la novedad en el Directorio 2020 es que se habla del encuentro con Dios a través de recibir su misericordia y el perdón de los pecados.

Conversión pastoral

De acuerdo con el Directorio 2020, es urgente una “conversión pastoral” para liberar a la catequesis de ciertos lazos que le impiden ser eficaz. Por ejemplo, ve como lazo negativo que el catequista use el calendario escolar, o que prevalezca la mentalidad según la cual la catequesis se hace para la recepción de un sacramento, por lo que, tras recibirlo, se crea un vacío en la recepción de catequesis.

Progresión en el misterio de la fe

El Directorio de 1997 ya instaba a desarrollar una catequesis que propicie el encuentro con Dios y afiance un vínculo permanente de comunión con Él.

El nuevo Directorio para la Catequesis hace énfasis en ello, pidiendo que las acciones catequísticas ayuden a permanecer en la fe a través de diversas fases, por lo que ésta no debe ser presentada como una teoría abstracta sino como un punto de apoyo para experimentar la presencia de Dios en la vida de cada uno.

Lenguaje de la belleza

El nuevo Directorio subraya la via pulchritudinis o vía de la belleza como camino de evangelización de las culturas y de diálogo con los no-creyentes.

Esta vía, de acuerdo con el pontificado de Benedicto XVI, parte de la experiencia simple del encuentro con la belleza que, al suscitar admiración, puede abrir el camino a la búsqueda de Dios y disponer el corazón y la mente al encuentro con Cristo, artífice de toda belleza.

TEMA DE LA SEMANA: TERCER DIRECTORIO DE CATEQUESIS: NUEVAS INSTRUCCIONES PARA QUE CREZCA LA SEMILLA

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 5 de julio de 2020. No. 1304