En uno de los documentos del concilio Vaticano II, el decreto “Christus Dominus, sobre el ministerio pastoral de los obispos”, de 1965, se dispone que se confeccione un “directorio sobre la instrucción catequética del pueblo cristiano”.

El Directorio de 1971

En cumplimiento de dicho decreto, la Congregación para el Clero publicó en 1971 el llamado Directorio Catequístico General, revisado por la Congregación para la Doctrina de la Fe y aprobado por Pablo VI.

La propia introducción del Directorio explica que en él se presentan “los principios fundamentales teológico-pastorales del Magisterio de la Iglesia” con los cuales “se puede dirigir y ordenar mejor la acción pastoral del ministerio de la Palabra”.

Sin embargo, reconoce el propio documento, “no todas las partes del Directorio tienen la misma importancia”, y, de hecho, “tiene más bien valor de sugerencia y de indicación lo que se refiere a la condición presente y a la metodología”.

El Directorio de 1997

Ese Directorio Catequístico General se usó por más de dos décadas como punto de referencia para la catequesis, tanto en los contenidos como en la pedagogía. Mas como se fueron sumando nuevos aportes al Magisterio de la Iglesia, con documentos de importante valor catequético como son Evangelii Nuntiandi, Catechesi Tradendae, Redemptor Hominis, Christifideles Laici, Dives in Misericordia, Redemptoris Missio, etc., además del Catecismo de la Iglesia Católica de 1992, era más que evidente que convenía una actualización de aquel documento de 1971.

Fue entonces que se publicó el Directorio General de la Catequesis de 1997.

El Directorio de 2020

El 25 de junio de 2020 fue presentado en el Vaticano el documento Directorio para la Catequesis, ahora elaborado por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, cuyo presidente es monseñor Rino Fisichella.

Según el prelado, por la llegada a nivel global de la nueva cultura digital, con su transformación radical de los comportamientos, de la identidad personal, de las relaciones interpersonales y de la educación, se hacía necesario un nuevo Directorio para la Catequesis.

Sin embargo, reconoce Fisichella, “somos conscientes de que el Directorio para la Catequesis es un instrumento perfectible. No tiene pretensiones de plenitud”.

TEMA DE LA SEMANA: TERCER DIRECTORIO DE CATEQUESIS: NUEVAS INSTRUCCIONES PARA QUE CREZCA LA SEMILLA

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 5 de julio de 2020. No. 1304