Mientras que parte de la sociedad se empeña en quitarle valor al no nacido y a su madre, otra parte no cesa en defenderlos

Por Rubicela Muñiz

La lucha por la defensa de la vida es un camino en el que se encuentran todo tipo de obstáculos, desde formas de pensar hasta formas de actuar, pero en el que también están personas como María José Suárez, de 19 años, quien forma parte de Pasos por la Vida Querétaro, un movimiento que reclama, propone y ayuda.

“Estudio psicología en la Universidad Anáhuac y defender y valorar la vida es algo que mis padres siempre me han inculcado. Siempre he tenido claro cuál es la verdad y como defenderla. Todo empezó cuando fui con mi mejor amiga a la marcha de Pasos por la Vida en la Cuidad de México el año pasado, me inspiró mucho y decidí comenzar a formar parte de esta increíble asociación. Me di cuenta que no estaba en Querétaro, busque a Alison, que es la encargada de pasos nacional, y me comunicó con mi compañera y guía, Carolina Botello. Juntas hemos comenzado a sacar adelante esta asociación en Querétaro desde el 16 de junio (2020) y hemos logrado crear un pequeño equipo con Mayela, Sandra, Regina e Isaac”.

Las diferencias entre quienes defienden la vida y quienes desean a toda costa la legalización del aborto son constantes, María José está consciente de ello, pero no pretenden entrar en discusión, sino escuchar y respetar los puntos de vista.

“Lucha de ideologías desgraciadamente siempre va a estar y siempre va a provocar una tensión o conflicto entre las personas. Como en estos tiempos en los que las redes sociales forman gran parte de nuestras vidas los comentarios o críticas que nos hacen por estos medios son comunes, y lo que hacemos los integrantes de Pasos por la vida es simplemente escuchar al otro, respetar su punto de vista y evitar la pelea o conflicto. Creo que no hablo solamente por mí cuando digo que a pesar de la diferencia de ideología se debe de respetar y escuchar al otro”.

En México un gran número de mujeres embarazadas sufren complicaciones de índole: económico, psicológico, social y cultural que les hacen pensar que el aborto es una opción. Para ello trabajan estás instituciones, para no dejarlas a la deriva y como cristianos tenemos el compromiso de sumarnos a este esfuerzo.

“Como cristianos nuestro primer compromiso es con Dios y atender al quinto mandamiento: “no mataras”. Así como la oración, comprensión, empatía, para enseñar al que no sabe, es lo más eficaz en estos temas.

De igual manera participar o apoyar a la asociación en las diferentes actividades que organicemos. Esta es una asociación laica de puertas abiertas para hombres y mujeres, quien quiera participar con nosotros es bienvenido”.

A María José le preocupan los argumentos que se riegan como pólvora en las redes sociales, aquellos que reducen al no nacido a nada, al no considerarlo como una persona.

“Son varios los argumentos lo que nos preocupan: “es mi cuerpo, yo hago lo que quiera”, “no es una persona, es una bola de células”, “que hasta que no nace no está vivo”, “los fetos no pueden sentir el dolor”, “el aborto no daña a la mujer”, “aborto en caso de violación” (el embarazo por violación es de uno en un millón)”.

Pasos por la Vida Querétaro tiene poco de estar activo, pero se dirige hacia “la protección de todas las vidas, principalmente de los que no tienen voz, así como evitar la legalización del aborto en Querétaro y formar a la sociedad. Tenemos dos planes en lo que queda de este año: un baby shower, para embarazadas menores de edad, en donde haremos una campaña para recolectar dinero y comprar pañales, mamilas, toallas húmedas y más. El otro plan que tenemos va a ser sorpresa y saldrá a principios de septiembre”.

QUIÉNES SON

» Un movimiento ciudadano que organiza la Marcha por la Vida en México y realiza actividades sociales y políticas que promueven la defensa de la vida humana y el apoyo a la mujer embarazada en situación de vulnerabilidad.

Encuéntralo en:

» www.pasosporlavida.org

» Instagram: pasosxlavidaqro

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 30 de agosto de 2020. No. 1312