“La caída de nuestros primeros padres”

Esta obra, además de introito y el auto propiamente dicho, tenía al final una canción o villancico que contenía la idea básica de la obra, y decía así:

Para qué comió la primer casada, para qué comió la fruta vedada.

La primer casada, ella y su marido, a Dios han traído en pobre posada por haber comido la fruta vedada.

“La adoración de los Reyes”

Cuando Herodes se entera de que los Magos de Oriente buscan al Niño, a quien llaman Rey de los judíos, el monarca se encoleriza y dice a su mensajero:

“¿Quién gobernante, quién rey de los judíos sino yo? Me hizo merced del señorío el emperador de Roma, César Augusto. ¿Acaso no (es) mi dominio, mi propiedad? ¿Por ventura no soy gran señor, no reino? ¿Acaso ya perecí, ya morí, ya me acabé? ¿Por ventura no siento ya, no soy Herodes, no soy señor? ¿Quién reina sobre mí? Al punto, que sin demora vengan a declararme los principales de mis judíos, mis sacerdotes, los sabios, los que tienen libros, los nobles espirituales, los prelados; que me vengan a declarar qué estrella, qué niño, qué gran señor es el que expresan los Señores Reyes. ¡Pronto, que ya quiero morir, ya me desmayo!”.

“La educación de los hijos”

Lorenzo y su mujer, protagonistas de la obra, son mostrados como cristianos ejemplares y modelos a imitar para todo los convertidos. Rezan asiduamente a Dios y a la Virgen, acuden al sacramento de la Penitencia y oran y ofrecer Misas por las almas de sus difuntos. De igual modo, varios muchachos se dirigen a la iglesia para confesarse, pero uno de ellos reconocerá no creer en el valor de dicho sacramento ni respetar a sus padres, por lo que será al final de la obra condenado al fuego del Infierno.

En una escena:

[DEMONIO PRIMERO:] Ve eso Ángel. ¿Se aflige tu corazón por lo que pasó? Al muchacho no le importa su madre. Es respondón y no la obedece. Y tú me dices que los deje, que no viva con ellos. ¿No sabes que ellos no me quieren dejar? Les gusto. Cuando no están platicando conmigo no están contentos mis queridos amigos

En otra escena:

[JOVEN PRIMERO:] ¡Jesús! ¿Qué dices? ¿No respetas a tu padre y a tu madre?

[JOVEN TERCERO:] ¿Por qué he de respetar a mi padre y a mi madre? ¿Acaso despiertan cuando los agarro del pescuezo? Les doy cachetadas y no dicen nada.

[DEMONIO SEGUNDO:] Anda, sigue hablando.

[JOVEN SEGUNDO:] ¡No quiere Dios que hagamos tal cosa! No debemos levantar la vista a nuestro padre que se ha fatigado toda la vida por darnos el sustento, el mantenimiento diario y la crianza. Bien se dice que lo hemos de respetar, que le hemos de besar la mano cuando lleguemos a su presencia. No quiera Dios que hagamos lo que tú haces

“El Juicio Final”

Consta de diez cuadros y de doce personajes que en su mayoría representan conceptos morales, que a la vez son metafóricos. Mencionamos algunos:

Cuadro 1. Sonarán las flautas. Se abrirá el cielo. Bajará hacia acá San Miguel. San Miguel se dirige al público y les habla del día en que la Tierra perecerá

Cuadro II. Sonarán las flautas; subirá [se retirará] San Miguel. Saldrán hacia acá la penitencia, el tiempo, la Santa Iglesia, la confesión y la muerte. Hablan al público recordar la necesidad de cumplir con ciertos hábitos cristianos.

Cuadro III. Aparecerá Lucía. Vendrá muy angustiada. Este personaje humano encarna la vida de un pecador que no obedeció las palabras de Dios. Su angustia está relacionada con la proximidad del juicio final. Se acerca a un templo para confesarse con un sacerdote, y éste le dice al escucharla:

“¡Jesús, Jesús! ¿Qué dices, qué hiciste? ¿Acaso no eres cristiana? ¿Acaso no sabes que has cometido un pecado cuatrocientas veces mortal?”.

Aparecerá el anticristo. Traerá puesto el manto de los condenados. Traerá puesta la túnica por afuera. Levantará un dedo de la mano izquierda. Tronará la pólvora. Entrará [el anticristo]. Los estruendos de la pólvora resaltan su imagen de ser castigador; la idea es destacar su poder maligno, crear un ambiente que lo haga ser temido y repudiado, no venerado.

Lucía, confundida, no sabía diferenciar entre el Anticristo y Jesucristo, y acepta las condiciones de Satanás.

Se comenzará el canto Christus Factus Est. Se abrirá el cielo. Vendrá hacia acá Jesucristo. Vendrá San Miguel, trayendo las balanzas. Jesucristo cargará la cruz (…). Huirá el anticristo. Jesucristo despierta tanto a los vivos como a los muertos.

Sonarán las flautas. Se irá Jesucristo por otra puerta. Ya no volverá a subir al cielo. Jesucristo no volverá a subir al cielo, pues viene a instaurar el reino de Dios en la Tierra, el cual durará mil años.

Cuadro IX. Sonarán las flautas. Subirán los ángeles, Jesucristo y los justos. Luego sacarán a Lucía hacia acá. Sus aretes serán mariposas de fuego, su collar una serpiente. La atarán de la cintura. Vendrá gritando y le contestarán los demonios. Se representa a Jesucristo ascendiendo al cielo, llevando a los justos y a los ángeles al Paraíso. La escena de sufrimiento de Lucía muestra el castigo que sufren los pecadores en el Infierno; la mariposa representaba el dolor., y la serpiente al mal.

TEMA DE LA SEMANA: EL TEATRO MISIONERO EN LA PRIMERA HORA DE MÉXICO

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 13 de diciembre de 2020. No. 1327