(Agencia Fides) – “El Estado de Michoacán es un Estado violento con una historia de violencia creciente con enfrentamientos entre bandas criminales algunas de las cuales parecen estar involucradas con las autoridades”. Es lo que ha dicho a la Agencia Fides el Arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, sobre el contexto de inseguridad y terror que se está viviendo en los últimos años en el Estado de Michoacán. “La situación es particularmente grave sobre todo en las zonas identificadas como Tierra Caliente, aquí del lado de Huetamo, centro de México, en localidades específicas como Aguililla, Comán, Tepalcatepec, Zamora, Morelia”, ha explicado el prelado.

Entre las iniciativas de la archidiócesis de Morelia, el arzobispo Garfias afirma estar especialmente implicado en la atención a las víctimas, en la relación con la sociedad civil y las autoridades a todos los niveles, en la formación y en la educación para la paz.

Hace apenas unos meses, a propósito del asesinato de un sacerdote moreliano, el arzobispo, responsable desde hace años del Plan Nacional para la Construcción de la Paz, había lanzado un nuevo llamado al diálogo y a la paz ante la actual situación de violencia no sólo en la arquidiócesis, sino en otros lugares de Michoacán y del país. “Se han perdido los valores humanos, el amor, la confianza, el respeto y la solidaridad; se ha expulsado a Dios de los espacios públicos, dando lugar a una humanidad desintegrada, carente de fundamentos antropológicos y con una fuerte tendencia depredadora”, así se había expresado en esa ocasión el prelado.

“Como obispos nos hemos movilizado con diferentes instrumentos para promover la paz, y ese ha sido el objetivo desde el principio”, ha señalado Garfias Merlos, quien como representante de la Iglesia católica en Michoacán, también es miembro del Consejo de Michoacán para la Búsqueda de la Paz y la Reconciliación, que reúne a autoridades religiosas, empresarios, académicos y organizaciones civiles.

“Realizamos modelos educativos en escuelas, familias, barrios y centros de trabajo para generar una cultura del diálogo, la reconciliación, la mediación en la resolución de conflictos y la construcción de la paz”, ha afirmado el Arzobispo de Morelia. “Las personas mismas somos instrumentos para crear condiciones de paz en las relaciones con los demás. Si podemos tener paz nosotros mismos, entonces podemos formular una actitud de paz con los demás y ayudarles a que ellos también sean instrumentos de paz”, ha concluido.

A la denuncia de Garfias Merlos se suma la del obispo de San Cristóbal de las Casas, diócesis de Chiapas, Rodrigo Aguilar Martínez, sobre el estado de asedio y los bloqueos impuestos por los narcos: “el sur de México está asolado por la violencia”, afirma, y exhorta a actuar con prontitud “para frenar las situaciones de violencia e inseguridad que están destruyendo la vida de los mexicanos”, lo que alimenta la escasez de alimentos, la falta de medicinas y de atención médica.

 
Imagen de un-perfekt en Pixabay


 

Por favor, síguenos y comparte: