Misiones salesianas |

En Ho Chi Min, capital de Vietnam, hay un lugar muy especial donde jóvenes discapacitados aprenden un oficio, el de panadero. Los misioneros salesianos en el país quieren así dar un futuro a estos jóvenes que hasta ahora no tenían oportunidades de salir adelante.

Francis Van Hoi es un vietnamita afincado en Alemania, es alumno de los Salesianos y con estrechos lazos con su país. Siempre preocupado por la juventud de Vietnam y su falta de oportunidades ha hecho realidad un sueño. Gracias a su apoyo, y al de otras organizaciones, ha conseguido abrir una panadería escuela donde jóvenes con discapacidad pueden aprender el oficio y, sobre todo, abrirse una oportunidad de salir adelante.

La escuela panadería se ha abierto este verano, pero ya estaba funcionando en la ciudad una escuela de cocina y restauración para jóvenes vulnerables, que ofrece una formación de alta calidad para sus alumnos. “Siempre tenemos muchas consultas de empresas y hoteles que confían en nuestra formación que no sólo es de un oficio, también atendemos de manera integral a los alumnos, les formamos en protocolo, civismo, higiene…”, explica el señor Van Hoi.