Misiones salesianas |

En el desayunador Padre Chava viven en la actualidad 450 migrantes haitianos, principalmente mujeres y niños, y diariamente continúan llegando a la ciudad nuevos migrantes. Cuando no hay espacio para atenderlos los Salesianos coordinan con el Instituto Nacional de Migración algún lugar para los inmigrantes puedan acudir alguno de los 28 albergues existentes.

El encargado del Desayunador Salesiano Padre Chava, el padre Leonardo Martínez, asegura que “urge la creación de un espacio para canalizar a los migrantes porque los albergues establecidos en Tijuana para atender a la población migrante trabajan a su máxima capacidad por continua la llegada de miles de haitianos que buscan asilo en Estados Unidos”.

En una entrevista, el padre Martínez reconoció que, tanto el Gobierno del Estado como el Ayuntamiento de Tijuana han apoyado con algunas donaciones pero “lo que nos urge es un espacio para poder ubicar a miles de personas porque van a seguir llegando más”.

Las principales necesidades en el desayunador son leche, pañales, comida, mantas y ropa en general, por lo se están haciendo llamamiento a la población para continuar ayudando con la generosidad de siempre.

Por último, señaló la emergencia sanitaria ante la falta de servicios higiénicos en zonas públicas ante la aglomeración de personas en la calle.

Oratorio convertido en albergue

Con la llegada cada semana de 200 haitianos y africanos, que buscan ingresar a Estados Unidos, el Desayunador Salesiano Padre Chava se ha visto obligado a habilitar un Campamento-Refugio en las instalaciones de San Juan Bosco para atender como máximo a 150 personas.

“En este nuevo lugar se les imparten cursos básicos de inglés y se tiene previsto la llegada de un salesiano de origen haitiano para facilitar la integración cultural, pero hay que reconocer que los albergues son insuficientes, hay temporadas que muchos duermen en la calle”, explica Claudia, una de las voluntarias que atiende a los migrantes.

El Desayunador Salesiano Padre Chavaha estado recibiendo un gran número de haitianos y ha tenido que habilitar esta obra que cuenta espacios más abiertos y canchas deportivas, pero también les ha costado trabajo organizar proyectos para tener entretenidos a los niños y talleres para las mujeres y hombres.