En este cambio de época, ¿hacia dónde apunta la fe de los jóvenes? A esto responde Corina Fiore Mortola Rodríguez, la única mujer mexicana presente en la asamblea del sínodo.

La joven Corina, que es maestra de canto para teatro musical en Guadalajara, Jalisco, ha visto que no todos los jóvenes —comenzando por los que han participado en el sínodo— tienen visiones idénticas. «No podemos decir que todos son de una manera o de otra», dice.

De hecho, en su intervención ante los obispos del sínodo, Corina les pidió: «Dejemos de etiquetar: ‘La Iglesia católica es…’, ‘El joven católico es…’. No, existe gran diversidad. Demasiados colores, demasiadas personalidades».

Así, por dar un ejemplo, ante el asunto de los escándalos sexuales ocurridos entre el clero eclesial, Corina reconoce que entre los jóvenes sinodales «algunos claro que sí han reprochado»; pero «la mayoría hemos reaccionado constatando el problema y pidiendo que se resuelva, que le demos cara a las cosas». El hecho es que, a pesar de la diversidad de opiniones, «todos los jóvenes queremos hacer algo, pedimos que nos digan qué podemos hacer».

Otro punto de coincidencia entre los jóvenes involucrados en el sínodo en cualquiera de sus etapas — Cuestionario online, pre-sínodo, etc.— es que todos quieren «un cambio».Sobre ello habla la jalisciense Corina: «Quizás algunas personas se sienten indefensas ante el cambio, y es normal. Es difícil hacer un cambio; sin embargo, poco a poco se está viendo».

¿Pero cuál es ese cambio que se supone quieren los jóvenes? En ello tampoco hay coincidencia.

Francisco dijo el 17 de enero de 2018: «Quiero escuchar a los jóvenes (…), jóvenes de todo el mundo, jóvenes católicos y jóvenes no católicos, jóvenes cristianos y de otras religiones, y jóvenes que no saben si creen o no creen, todos».

Por eso los cambios que han pedido son extremadamente variados, e incluso en direcciones opuestas. Por ejemplo, en el Cuestionario online con el que se consultó a los jóvenes, según comentó uno de los escritores del «Instrumentum laboris», había una gran comunidad que pedía un mayor acceso a la Misa tradicional, conocida como Forma Extraordinaria; «me entristeció ver que muchos en este grupo se sintieron desanimados o no escuchados» dijo.

Y otros, en cambio, quieren que el cambio se dé incluso en lo que concierne a la modificación de la doctrina cristiana. Así, en la rueda de prensa que el sínodo de los obispos ofreció el 15 de octubre, la joven auditora sinodal chilena Silvia Teresa Retamales Morales dijo que «muchos no católicos» el cambio que están pidiendo es hacia «una Iglesia multicultural abierta a todos, que no juzgue ni discrimine contra la minorías, o la gente con orientaciones sexuales diferentes».

En el grupo de discusiones en que participó Silvia, y que fue dirigido por el cardenal hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga, igualmente se propusieron estos cambios:

«Existe el tema de qué hacer y cómo actuar con los homosexuales, que no puede quedar fuera de nuestra actividad pastoral y otras realidades como los matrimonios entre homosexuales, los úteros de alquiler, la adopción por parte de las parejas del mismo sexo, todos los cuales son temas de actualidad y están favorecidos y patrocinados por instituciones gubernamentales internacionales ».

Fue el único grupo en todo el sínodo que propuso tales cosas, salvo por una, ya que una semana antes otro grupo de discusión sinodal, moderado por el cardenal Blase Cupich, de Chicago, pidió el reconocimiento de «otras formas de familia».

Redacción

MEXICANOS EN EL SÍNODO

Además de Corina Fiore Mortola Rodríguez, la profesora de canto de Guadalajara, hay otros nueve mexicanos que estuvieron presentes en el sínodo sobre los jóvenes:

Los 4 elegidos por la Conferencia del Episcopado Mexicano como delegados oficiales del país:

El obispo de Netzahualcóyotl, Héctor Luis Morales Sánchez.

El obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón.

El obispo auxiliar de Tlalnepantla, Jorge Cuapio Bautista.

El obispo auxiliar de Monterrey, Juan Armando Pérez Talamantes.

También el cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo de Ciudad de México, invitado directamente por Francisco.

Y los sacerdotes Miguel Martínez Cruz, Francisco Ignacio Santos Hernández; así como Alejandro de la Garza Gossler y Luis Ramírez, ambos de la congregación de los Legionarios de Cristo.

TEMA DE LA SEMANA: ¿ECLIPSE O AURORA DE LA FE?

Publicado en la edición impresa de El Observador del 28 de octubre de 2018 No.1216