Por Chucho Picón

Los internos del Centro de Readaptación Social (CERESO) en San José el Alto, Querétaro, tienen acceso al semanario El Observador, que les llega cada semana hasta la cárcel. Dos de ellos, Ángel y Luis Fernando, nos platican de su experiencia como lectores de este periódico católico.

¿Ángel, qué te parece el periódico El Observador?

▶ Es un periódico muy interesante. Y me da entendimiento frente a muchas cosas que no sé. ¡Es muy bueno para la gente!

¿Qué es lo que más te gusta de este semanario?

▶ Lo que más me gusta es cómo llevan su trabajo las personas que se dedican a construir este periódico.

¿Qué sientes cuando lees El Observador?

▶ Tranquilidad. Además me hace enfocarme más en lo que es la realidad.

¿Crees que otros de tus compañeros deberían de leer El Observador?

▶ ¡Claro! Los de cualquier religión deberían de leerlo porque les ayuda mucho en su persona.

De las cosas que has visto y leído en El Observador, cuéntanos algo de lo que te acuerdas.

▶ Me acuerdo del número de Cuaresma, que venía con una puerta morada en la portada; el de Semana Santa, que tenía una foto en primera plana de una mano crucificada; y el de Resurrección, que tiene unas piedras con unas figuras de Pascua pintadas a mano.

¿Cuándo lees El Observador»?

▶ En mis ratos libres. Y no lo hago para que pase el tiempo sino porque de verdad quiero terminar de leerlo todo para así saber más; cada vez trae cosas nuevas.

Luis Fernando, ¿y a ti qué te ha parecido el periódico El Observador?

▶ Es algo nuevo para mí. Tengo poquito tiempo de que llegué aquí, y la verdad es que leerlo me ha hecho hacer conciencia. Es una experiencia muy bonita, sobre todo conocer así el caminar del Obispo, por ejemplo en sus vistas a la sierra. Es algo en realidad muy alentador.

TEMA DE LA SEMANA: ¿ES NECESARIO EL PERIODISMO CATÓLICO?

Publicado en la edición impresa de El Observador del 26 de mayo de 2019 No.1246