¿Por qué nos causa enojo ver que nuestros mensajes fueron vistos y no obtuvimos respuesta? ¿Cuáles son esas sensaciones que experimentamos cuando el otro está en línea y omite nuestros mensajes? ¿Qué pasa por nuestra mente cuando la tecnología nos desconecta del mundo? Son algunas preguntas de un nuevo fenómeno tecnológico denominado R-bombing

Por Mary Velázquez Dorantes

El R-bombing se refiere a los mensajes que nunca fueron respondidos o que después de un largo tiempo hay respuesta de quien los recibió. Se trata de una de las novedades tecnológicas que han inquietado a la psicología emocional debido a que esta situación está provocando grandes enfados, situaciones de angustia e incluso graves conflictos entre las personas.

La era de las comunicaciones exige respuestas inmediatas, dado que a través del mundo tecnológico las personas no desean estar «en espera». Si no obtiene pronta respuesta, es probable que una persona que aparentemente es tranquila pueda reaccionar explosivamente, o provocar una distancia física irremediable.

Recibimos cientos de mensajes continuamente, por diferentes aplicaciones tecnológicas y entre ellos está el «te dejé en visto». ¿Qué sucede cuando nos damos cuenta de esta situación? En esta edición lo vamos a descubrir.

SENTIRNOS INDIFERENTES

La vida digital tiene consigo trampas, algunas más evidentes que otras; sin embargo, en el mundo de la mensajería instantánea podemos toparnos con una comunicación que pide respuestas, y en muchas ocasiones lo que era una necesidad de conectarse con los demás termina convirtiéndose en una obsesión y deseo de control sobre el otro.

El Re-bombing ha sido calificado como la técnica para evitar comunicarte con el otro. Éste no bloquea, ni elimina, simplemente es la manifestación de ignorar y no contestar los mensajes de las personas. Frente a esta situación el hombre moderno se siente omitido o silenciado en el mundo tecnológico, mientras que los efectos colaterales van desde un simple enfado hasta una discusión cara a cara.

El 70% de los mensajes no contestados sucede en las relaciones de pareja y provocan una tortura psicológica sufrible, dando bien a un mundo compulsivo de la vigilancia, donde se buscan las horas de conexión, las ubicaciones geográficas de las personas y el aumento del deseo por perseguir a otros.

UN GOLPE A LA AUTOESTIMA

Los expertos se preguntaron qué pasa en el cerebro y en las emociones de las personas que son ignoradas a través de un «visto». La respuesta, luego de pruebas experimentales, fue clara y contundente: «Es un golpe directo a la autoestima de quien lo padece». Por un lado se experimenta frustración en la convivencia digital, por otro se manifiesta un rechazo indirecto, por lo tanto las personas se enfrentan a la incertidumbre.

El 45% de las personas que han sido ignoradas en sus mensajes siente no tener importancia para el otro, y reducen sus tareas a la preocupación del por qué no ha respondido su mensajes, mientras que, por otro lado, las exigencias de la conectividad permanente han alterado el nivel de percepción de los usuarios de la mensajería instantánea.

Para muchos usuarios de la tecnología es mucho más fácil desenvolverse en un espacio virtual que en un espacio real, y el hecho de expresarse a través de los mensajes y no obtener respuesta puede provocar una crisis donde la autoestima de la persona depende de un mensaje con respuesta.

LA MANIFESTACION DE UN VISTO

Tristeza, enojo, deseo de venganza, vigilancia constante, negación, justificaciones incoherentes son algunas de las manifestaciones de los mensajes en visto. Las personas suelen buscar señales que expliquen esta situación. La sensación de estar omitidos por el otro se vuelve perturbadora y en la mayoría de las situaciones este simple hecho se vuelve una necesidad prioritaria. Es lo que se nombra uso de las tecnologías afectivas. El vínculo y la conexión que se establece entre las personas que usan la mensajería instantánea puede ser una fuerte respuesta de la necesidad de atención y cuidado que exigen las personas en su vida.

Las personas están depositando sus emociones en la tecnología, así como la reducción de las formas de comunicación, lo que hace que este fenómeno se torne complejo en una realidad tan variante.

Cómo no ser víctima del visto

  • » Prioriza tus actividades frente a tus mensajes.
  • » Evita la obsesión de la respuesta.
  • » Evita saturar de mensajes y sé asertivo.
  • » No le dejes paso a la susceptibilidad
  • » Evalúa la importancia de la respuesta.
  • » Visualiza la emoción que experimentas y no la alimentes.
  • » No imagines situaciones frente al tema.
  • » Evita la discusión, los mensajes mal intencionados y la ira tecnológica.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 16 de febrero de 2020 No.1284