Instalar entre todos un altar familiar, poniendo la Biblia, un crucifijo, una imagen de la Virgen y de otros santos, el rosario y agua bendita en un lugar especial de la casa.

  • Jugar a las escondidas.
  • Reunidos en torno al altar familiar, todos los días rezar juntos en un horario que hayan acordado. Puede ser el Rosario, la Coronilla de la Misericordia, oraciones espontáneas o cualquier otra.
  • Sentarse todos a dibujar.a “
  • Jugar a “Piedra, papel o tijeras”.
  • Jugar a las sillas musicales.- Se necesitan tantas sillas como número de participantes, menos una: Todos caminan mientras hay música, y corren a sentarse cuando ésta es interrumpida. El que no consigue asiento sale del juego, y se quita otra silla, repitiendo los pasos.
  • Contar chistes. Pero que sean decentes.
  • Jugar «Basta».
  • Jugar al teléfono descompuesto. Alguien da un mensaje al oído del otro; ése lo transmite al oído del que sigue, y así sucesivamente. El último tiene que decir en voz alta el mensaje que recuerda.
  • Modelar figuras con plastilina. Poner un plástico en la mesa para que no se manche.
  • Leer cuentos en voz alta.
  • Ver películas edificantes.
  • Hacer un álbum familiar con las fotos favoritas de cada uno.
  • Decir adivinanzas.
  • Escoger un trabalenguas y que cada integrante de la familia, por turnos, lo vaya leyendo en voz alta o diciendo de memoria.
  • Hacer pompas de jabón. Lanzarlas desde las ventanas de la casa.
  • Poner música y bailar todos juntos.
  • Aprender todos los nombres y el orden de los libros del Nuevo Testamento (o bien los de toda la Biblia). Una primera persona dice: «Mateo»; la segunda dice «Mateo y Marcos»; la tercera, «Mateo, Marcos y Juan», etc., hasta que abarquen todos los libros hasta el Apocalipsis.
  • Cantar a coro canciones de la infancia. También se pueden cantar alabanzas a Dios.
  • Hacer pequeños sacrificios personales en este tiempo de Cuaresma. Por cada sacrificio cada quien puede ir colocando, a cualquier hora del día y sin decirle a nadie, un frijolito en un recipiente puesto delante del altar familiar. Será la ofrenda diaria que presente la familia a Dios.
  • «La familia es la única comunidad en la que todo hombre es amado por sí mismo, por lo que es y no por lo que tiene». San Juan Pablo II
  • «El futuro de la humanidad se fragua en la familia». San Juan Pablo II
  • «Admira la bondad de nuestro Padre Dios: ¿no te llena de gozo la certeza de que tu hogar, tu familia, tu país, que amas con locura, son materia de santidad?»-San Josemaría Escrivá de Balaguer
  • «¿Qué puedes hacer para promover la paz mundial? Ve a casa y ama a tu familia». Santa Teresa de Calcuta
  • «Haced que vuestra casa sea y parezca cristiana. Que el Sagrado Corazón sea Rey de ella. Que la imagen del Salvador crucificado y la dulcísima Virgen María tengan puesto de honor, para hacer de manifiesto a los ojos de todos que en vuestra morada se sirve a Dios». San Pío XII

TEMA DE LA SEMANA: LA FAMILIA, EL MEJOR RECURSO CONTRA LA ADVERSIDAD

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 29 de marzo de 2020 No.1290