El coronavirus hace que nadie pueda llevar comida a los conventos.

España registra más de 200 mil casos por coronavirus, situación que ha mermado la salud, la economía y la forma de vida de sus ciudadanos. Esto también se ha reflejado en lugares como los conventos o monasterios, en los que habitan religiosas y religiosos que dependen de la venta de sus productos para subsistir.

La situación llegó a oídos de Santos Blanco, un joven español que ha puesto en marcha, junto a otros tres empresarios, una campaña para recaudar fondos que serán entregados de manera directa a conventos de clausura.

“Somos un grupo de empresarios que creemos que la economía debe estar al servicio de las personas – sí, incluso con personas que nunca hemos visto ni probablemente conoceremos…”, se lee en la página.

Estos empresarios decidieron unirse y ofrecer sus talentos ( la organización, el diseño web y la producción de contenidos), para lanzar la campaña en favor de la vida contemplativa con un objetivo simple: ayudar a aquellas personas que dedican su vida a rezar por nosotros.

“No nos habíamos percatado del problema hasta que una religiosa de clausura pidió si podíamos hacerles llegar algo de sustento, al menos para un plato de sopa al día”, comparte Santos.

La recaudación se realiza a través de la campaña #tuclausuramiclausura, así como del sitio web tuclausuramiclausura.org. Y es que, en las propias palabras de la religiosa, que da testimonio en un vídeo grabado para la campaña, “en algunos conventos de clausura empiezan a pasar hambre”.

Con un llamado de conciencia, se recuerda a los fieles que las monjas y monjes siempre están ahí cuando se necesita esperanza, cuando se necesita ilusión o cuando se necesita creer que todo irá bien. Además de que dedican su vida a rezar por los demás; solo piden por los demás y nunca esperan nada a cambio.

“Las religiosas de clausura se aíslan y nunca piden, pero ahora la situación ha cambiado”, explica Blanco. “Habitualmente estas comunidades viven de la caridad y de los productos que venden, que acostumbran a ser dulces u otros alimentos fabricados por ellas mismas: cirios, manualidades, objetos religiosos… También se nutren de lo que les llevan algunos fieles y las personas de los pueblos cercanos”.

Según información de la página, España es la cuna de la oración mundial, pues una de cada tres monjas de clausura vive en este país: 8 mil 273 monjas, 458 monjes y 751 monasterios.

Otro de los propósitos de la campaña es que, tanto desde el mundo empresarial como desde las propias familias, la vida de clausura sienta el amor y la cercanía, a través del servicio. Ya sea en estos momentos de crisis por el coronavirus, y aun cuando haya pasado.

Redacción

CÓMO APOYAR

Llama o acércate a los monasterios de clausura de tu localidad, lleva una despensa o tu ayuda económica; si no puedes salir pregunta en el convento si puedes depositar tu ayuda.

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 26 de abril de 2020 No.1294