Hoy parece que todo se confabula para alejar a los chicos y a las chicas de la pureza, de la responsabilidad, del amor verdadero, de la fe, de la oración; en resumen, alejarlos de Dios. Hasta podría creerse que hoy es más difícil que nunca ser santo.

Pero basta mirar estos pocos ejemplos actuales para redescubrir que Dios continúa santificando a quien quiere y se deja santificar, sin importar qué edad tenga.

AMANDA RUIZ SUÁREZ

Fue una niña de Venezuela que falleció a los 6 años de edad por leucemia en el año 2005. Diagnosticada a sus 3 años con esta enfermedad, fue tan patente su esperanza y alegría cristiana en medio de la enfermedad, que ya va a iniciar su proceso de beatificación.

ROHAN KEMU

Es un joven de la India, muerto hace unos días en olor de santidad a la edad de 18 años.

Huérfano, con distrofia muscular y algún grado de discapacidad mental, vivió sus últimos quince años en la Casa Mariana de Caridad de la ciudad de Mumbai, donde se enamoró de la Eucaristía y era un chico de oración, que siempre sonreía. Fue un ejemplo de paciencia, resistencia y amor a Dios.

MATTEO FARINA

Ya va hacia la beatificación este joven fallecido a los 18 años, que se autodefinía como un “infiltrado entre los jóvenes, hablándoles a ellos de Dios”, pues su pretensión era “entrar entre ellos silencioso como un virus y contagiarles de una enfermedad incurable: ¡el Amor!”.

Nació en 1990 en Italia y llevó una ejemplar vida cristiana. Iba a Misa, se confesaba cada semana y todos los días rezaba el Rosario y leía la Biblia. Tocaba la guitarra eléctrica y otros instrumentos musicales; le apasionaba la química, le gustaba la informática y quería estudiar ingeniería ambiental.

Diagnosticado en 2003 con un tumor cerebral, fue operado en 2005 y en 2007, pero en el hospital se olvidaba de sí mismo y rezaba por los otros enfermos y los consolaba. Falleció en 2009.

RICHARD MICHAEL FERNANDO

Misionero jesuita filipino, muerto en Camboya el 13 de octubre de 1996, a la edad de 26 años, al salvar en una escuela la vida de niños minusválidos, todos ellos discapacitados por culpa de minas antipersona.

Ocurrió que un joven rencoroso de 16 años, a quien habían tenido que expulsar de la escuela por su pésimo comportamiento, arrojó una granada dentro de un salón de clases donde se hallaban 22 estudiantes.

Al ver esto, el hermano Richard se lanzó encima del artefacto explosivo para salvar a los niños, perdiendo así la vida.

AUGUSTA NGOMBU

Nació en Sierra Leona hace 23 años. Quedó huérfana y ejerció la prostitución en la ciudad de Freetown para sobrevivir, contrayendo VIH.

Rescatada de las calles por los misioneros salesianos, que le dieron un hogar y estudios, abrió su propio restaurante y daba clases de cocina a jóvenes que pasaron por la misma experiencia a fin de ayudarlas a salir de la prostitución, además de participar en un documental y viajar a Europa a denunciar esta forma de esclavitud. Falleció de SIDA el 7 de junio de 2020.

TEMA DE LA SEMANA: ¿HAY EDAD PARA SER SANTOS?

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 21 de junio de 2020. No. 1302