Después de un cierre abrupto del anterior ciclo escolar, sin exámenes finales de evaluación, en México han reiniciado las clases el día 10 de agosto para las escuelas particulares, y el lunes 24 arrancan en las escuelas públicas; pero en ambos casos la educación ha dejado de ser presencial para convertirse en escuela a distancia.

En la escuela pública

Para ello la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha apostado principalmente a la televisión. Pero la experiencia del mes de abril dejó ver el fracaso, porque se promocionó que las clases con el confinamiento por la pandemia se dieran por canales de televisión abierta, siendo que en infinidad de municipios del país no llega la señal de Canal 11, TV UNAM, e Ingenio TV. Así que esta vez la SEP ha alcanzado un acuerdo para que a partir del 24 de agosto Televisa y TV Azteca transmitan clases de los diversos grados de primaria y secundaria.

Pero en México el 8% de los hogares no tienen televisor.

Se supone que si los 300 mil niños de las comunidades marginadas no pueden tomar clase por televisión, lo podrán hacer a través de libros de texto, cuadernos, programas de reforzamiento matemático, infografías y guías.

Por otro lado, no se entiende para qué van a seguir necesitándose los profesores, salvo en el caso remoto de que hubiera un regreso gradual a las aulas, o para preparar las boletas de calificaciones. Aun así la SEP ha dicho que no se busca reemplazar a los docentes con la educación a distancia, porque son “verdaderamente imprescindibles”; incluso hizo un proceso de selección de 45 mil profesores más, pues “no podíamos dejar a ningún grupo sin maestro”.

En el caso de los casi 3 mil docentes del programa “Prepara en Línea”, también llamados facilitadores o tutores, la SEP no les ha pagado en todo lo que va del año; es decir, los tiene sin sus honorarios desde antes de que llegara la pandemia a México, y a pesar de que ellos nunca dejaron de trabajar a causa del covid, puesto que eran los únicos ya preparados para trabajar sin problemas vía internet.

En la escuela privada

Respecto de las escuelas privadas, la Asociación Nacional de Escuelas Particulares (ANEP) calcula que verá disminuir un 40% la plantilla de alumnos en el año escolar 2020-2021 por la crisis en algunas familias, que han perdido sus empleos o han visto disminuidos sus ingresos a la mitad; incluso porque sienten que la sustitución de la educación presencial por la educación en línea no vale el pago de las colegiaturas.

En números, esto podría significar que 2 millones de estudiantes sean cambiados tarde o temprano por sus padres de las escuelas particulares a alguna modalidad de la educación pública.

El hecho es que la ANEP calcula que del 20 al 25% de las escuelas particulares —es decir, unos 12 mil centros educativos en el país— se encuentra en grave crisis por falta de recursos suficientes para el alquiler de las instalaciones o para pagar a todo su personal, por lo que podría acabar cerrando.

Además, aunque con el confinamiento los colegios siguieron trabajando en el anterior ciclo, dando clases en línea a todos sus alumnos, muchos padres de familia dejaron de pagar las colegiaturas.

Y, en cuanto a la deserción, sumando escuelas públicas y privadas, la SEP calcula que el 10% de los estudiantes de nivel básico y el 8% de nivel superior abandonaron sus estudios a causa de la pandemia del SARS-CoV-2.

TEMA DE LA SEMANA: DE REGRESO A CLASES: LA NUEVA REALIDAD DE LAS ESCUELAS

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 23 de agosto de 2020. No. 1311