De san Juan Pablo II, tomamos algunos párrafos de esta carta que dirigió a los infantes el 13 de diciembre de 1994:

“Dentro de pocos días celebraremos la Navidad, fiesta vivida intensamente por todos los niños (…).

“La Navidad es la fiesta de un Niño, de un recién nacido. ¡Por esto es vuestra fiesta! Vosotros la esperáis con impaciencia y la preparáis con alegría, contando los días y casi las horas que faltan para la Nochebuena de Belén.

“Parece que os estoy viendo: preparando en casa (…) el nacimiento, reconstruyendo el clima y el ambiente en que nació el Salvador (…). Os paráis a mirar al Niño puesto entre pajas. Os fijáis en su Madre y en san José, el custodio del Redentor (…). Queridos niños, os escribo acordándome de cuando, hace muchos años, yo era un niño como vosotros. Entonces yo vivía también la atmósfera serena de la Navidad, y al ver brillar la estrella de Belén corría al nacimiento (…).

“Este Niño, ahora recién nacido, cuando sea grande, (…) mostrará un afecto extraordinario por los niños. Dirá a los Apóstoles: ‘Dejad que los niños vengan a Mí, no se lo impidáis’, y añadirá: ‘Porque de los que son como éstos es el Reino de Dios’ (Mc 10, 14). (…) Al Cielo van los que son sencillos como los niños, los que como ellos están llenos de entrega confiada y son ricos de bondad y puros. Sólo éstos pueden encontrar en Dios un Padre y llegar a ser, a su vez, gracias a Jesús, hijos de Dios (…).

“Os deseo unas fiestas gozosas y serenas; espero que en ellas viváis una experiencia más intensa del amor”.

TEMA DE LA SEMANA: LA INFANCIA ESPIRITUAL: EL CAMINO A JESÚS

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 29 de noviembre de 2020. No. 1325