Por Mary Velázquez Dorantes

En México se le conoce como “nacimiento” pero en la historia de nuestras tradiciones la representación en figuras del gran acontecimiento humano a través de Dios es llamado Belén de Navidad. Y es la figura que representa a María y José admirando el nacimiento de Jesús que reposa en un pesebre.

La historia de la cristiandad es maravillosa, dado que los primeros nacimientos se encuentran plasmados en catacumbas de la época romana. En la imagen podemos observar a la Virgen María con el niño envuelto en pañales reposando en su pecho. Posteriormente la historia nos habla que San Francisco de Asís tuvo la gran idead de representar el nacimiento de Jesús, y en este momento histórico había personas que escenificaban el momento, y con el tiempo se sustituyeron con figuras de madera o barro.

El Belén de navidad está basado en los evangelios de san Mateo y san Lucas. Y también se constituye de la presencia de la estrella de Belén, que fue la encargada de guiar a los pastores y reyes para que acudieran a adorar al niño; la figura del ángel que anuncia el nacimiento del Mesías; y lo más simbólico es el pesebre, ese lugar sencillo y austero donde el Hijo de Dios reposó al nacer.

En nuestro país esta tradición llegó con la conquista de los españoles, instaurándose también las pastorelas y las posadas. Fueron una forma de evangelizar a los indígenas, y en sus primeros momentos se les nombró “montajes vivientes”. Las familias mexicanas adoptaron la tradición, y en los primeros nacimientos las figuras fueron recreadas por el pueblo mexicano, colocando estilos de ropa y rasgos faciales, como el color de piel.

Con el paso del tiempo los belenes fueron adquiriendo más elementos además de María, José, Jesús, el pesebre, la estrella y el ángel. Actualmente los nacimientos pueden contar con más de mil figuras que representan desde el Génesis hasta el momento del Nacimiento de Jesús. ¿Pero qué debemos poner en nuestro nacimiento? Casita de madera, pesebre, Niño Dios, María, José, Reyes Magos, estrella, ángel, pastores, animales como un buey, burro, ovejas, la figura del diablo como distractor de los pastores y el símbolo de los siete pecados capitales.

En algunos estados de México durante la época decembrina los belenes se colocan debajo del árbol de navidad, y sus materiales son de resina y arcilla. El 25 de diciembre las familias mexicanas acostumbran a dejar regalos debajo del árbol de navidad con motivo de la celebración del nacimiento del Niño Dios. En algunas casas se canta y se arrulla al niño con todos los invitados en la noche buena, y el nacimiento se convierte en el centro de toda la fiesta.

Esta tradición también se encuentra representada en iglesias, conventos y algunos museos. Nos ayudan a tener identidad como pueblos, pero sobre todo a fortalecer nuestro lazo de fe. Al colocar un belén también nos acercamos a otros rituales católicos.

En México la primera Navidad que se registró data del año 1526 y fue gracias a la labor de los misioneros franciscanos, quienes le escribieron al Rey para poder compartir las festividades con los indígenas de la Nueva España. Luego para 1594 las religiosas de la Encarnación comenzaron a crear belenes con figuras de cera para que pudieran colocarse en los hogares mexicanos.

Algunos pueblos de la sierra de nuestro país representan la escena del nacimiento de Jesús en la “Misa de Gallo”. También es común que se canten villancicos y que se obsequien aguinaldos a los niños luego de arrullar al niño.

 

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 17 de diciembre de 2023 No. 1484

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