Nuestras fiestas navideñas tendrán un pequeño giro, y quizás ahora el ingrediente necesario sea distinto, sin cambiar el propósito.

Por Mary Velázquez Dorantes

Este año nuestra Navidad será diferente, pero no porque el cielo deje de brillar y el anuncio de la Buena Nueva no llegue, sino por el contexto social y de salud en el que estamos. Aun así, podemos hacer una gran Navidad porque es el momento de compartir, de estar y de ser unidos con la celebración de la llegada del Creador.

En las fechas de Navidad podemos hacer mucho por el otro, verdaderamente podemos acunar el amor y aun cuando la distancia nos separa podemos crear un ambiente cálido.

Quizás estemos acostumbrados a celebrar Navidad con comida, dulces, árbol y villancicos, pero ahora podemos celebrar con solidaridad, compasión y servicio. En esta edición te vamos a brindar una serie de herramientas para que tú Navidad sea diferente.

UNA NAVIDAD CONECTADOS

Es tiempo de compartir espacio y minutos de calidad, entonces por qué no hacer una videollamada a aquellos que están solos o a quiénes no vemos desde la pandemia. También podemos compartir nuestro tiempo diseñando una tarjeta virtual o un pequeño vídeo de recuerdo para todas aquellas personas que están en nuestro corazón.

Podemos sentarnos en una reunión virtual a realizar una oración en la noche del 24 de diciembre e incluso podemos cantar villancicos. Nuestras fiestas navideñas tendrán un pequeño giro, y quizás ahora el ingrediente necesario para llevarlas a cabo sea una conexión de internet. Así que podemos vivir el amor, la fraternidad y la solidaridad a través de la tecnología. Preparemos estás fiestas con aquellos que sienten desolación y a los que quizás un mensaje o una llamada les alegre el corazón. Recordemos que escucharnos los unos a los otros nos puede producir un chispazo de energía vital.

DONACIONES A DOMICILIO

Prepara la paquetería y la entrega a domicilio. Puedes visualizar a familias que estén pasando por una situación económica difícil y enviarles una pequeña despensa. También puedes compartir objetos materiales como ropa, accesorios, cobijas que ya no necesites en tú casa y donarlos a una persona o familia.

Recuerda que la Navidad debe despertar el espíritu de servicio y la caridad al prójimo. Por lo tanto, puedes acudir a una paquetería y enviar un pequeño presente a quienes más lo necesitan.

En estos momentos nuestras familias están pasando por una situación vulnerable, así que puedes incluir ropa abrigadora, artículos de primera necesidad, libros o juegos para estar en casa, pero sobretodo recuerda enviar a domicilio una nota de esperanza para futuros tiempos.

CONSUMO RESPONSABLE

Si tienes la oportunidad de regalar obsequios o reunirte con tu familia recuerda ser responsable con tus compras. Es importante que adquieras productos que realmente necesites y sean utilizados. Compara los precios, planifica tus regalos, no compres a la primera, busca comercios locales a los cuales puedas ayudar con tu compra a que permanezcan en el mercado.

Si tienes vales o cupones dales un uso responsable, no adquieras deudas y utiliza un presupuesto. Actualmente la situación económica es muy inestable por lo que es importante tener un fondo de ahorro. No derroches en productos que quizás en estos momentos no son necesarios.

ACUDE A TU CEREMONIA RELIGIOSA

La mayoría de nuestras iglesias están transmitiendo en vivo la misa, el rosario, la velada al Santísimo Sacramento, no olvides de quién es la fiesta de Navidad. Así que, si no puedes salir de casa, conéctate con los servicios religiosos en línea, invita a las personas con las que compartes espacio a vivir un momento de oración y reflexión, ofrece tus intenciones por los más necesitados, conéctate para escuchar la Palabra de Dios y no olvides que el centro de esta navidad es Cristo.

LISTA DE DESEOS Y PROPÓSITOS

Es tiempo de reflexión y meditación. Ocupa el tiempo para elaborar una lista de deseos y propósitos en los que puedas plasmar tu crecimiento espiritual y personal. La introspección nos permiten indagar en nuestro corazón, para así sacudir todo aquello que estorba y nos impide ser mejores seres humanos. Esta Navidad será diferente en muchos sentidos, pero no debemos perder la brújula esencial: el nacimiento de Cristo redentor. Y el primer portal que debe visitar es nuestro corazón.

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 20 de diciembre de 2020. No. 1328