En su homilía del 11 de febrero de 1980, Juan Pablo II expresó: “La potencia salvífica de Cristo, obtenida por la intercesión de su Madre, se revela en Lourdes sobre todo en el ámbito espiritual”, si bien esa potencia también llega a revelarse “con una mejoría de las condiciones generales de salud, o incluso con la gracia de la curación completa, como atestiguan los numerosos casos que se han verificado en el curso de más de cien años”.

Es decir, explica el Papa polaco, de los numerosos frutos obtenidos en Lourdes, “la curación milagrosa es, a pesar de todo, un acontecimiento excepcional”. En cambio, suele recibirse “el don de una inmensa serenidad y resignación”.

Al respecto también hay que recordar que santa Bernadette Soubirous, la vidente de la Virgen y la primera en beber el agua de Lourdes, era una joven desnutrida y asmática que no quedó curada con el agua, como sí ocurrió con otras personas, que se vieron libres de las más variadas enfermedades.

La Virgen Santísima ya le había dicho en la segunda aparición:

“Yo te prometo que serás muy feliz, no en este mundo sino en el otro”.

Y la instaba a la penitencia, por lo que Bernadette se arrastraba de rodillas hasta que éstas le sangraban, y comía hierbas amargas que crecían al fondo de la gruta de las apariciones; y todas estas mortificaciones las ofrecía por la conversión de los pecadores.

Así queda develado que el mensaje central de Lourdes no es la búsqueda de la salud física sino de la salud espiritual, por lo que la primera no es para todos. Y así lo han experimentado muchos peregrinos y acompañantes, que recibieron ahí una conver-sión radical.

Algunos casos

  • César John Paul Galán es un estadounidense de California. Él y su hermano pertenecían a una pandilla, y en 2001, participando en un tiroteo, ambos resultaron heridos de bala. Fueron ingresados al hospital, pero su hermano Héctor finalmente murió, mientras que César quedó parapléjico.

En el hospital conoció a un capellán, el hermano Richard, y de su mano César inició su largo y difícil camino de conversión: Al año siguiente ingresó a la sociedad de vida consagrada de los Hermanos de los Enfermos Pobres.

Luego hizo un viaje a Lourdes con la esperanza de un milagro que le permitiera volver a caminar. Pero el milagro que obtuvo fue éste: “Dios me dio la bendición de perdonar a la persona que me había herido a mí y matado a mi hermano. Él me dio la paz que yo buscaba. Y tan pronto como recibí esa paz, decidí seguir adelante con mi vida. Había sido sanado, aunque no en la forma que yo había pedido. En vez de bendecir mi cuerpo, Él bendijo mi espíritu”.

  • El médico cirujano francés Maurice Caillet era un masón de alto grado y, por tanto, metido en el ocultismo y enemigo de Dios y de su Iglesia. Pero en 1984 acompañó a su esposa a Lourdes porque estaba enferma. Estando ahí, presenció por primera vez en su vida una Misa, en la cual una voz “me llamó por mi nombre y me dijo: ‘Es bueno que me pidas curar a tu esposa. ¿Pero que tienes para ofrecerme?’”. Y lo que se le ocurrió fue ofrecerse a sí mismo. “Era todo lo que yo tenía para ofrecer”, escribe en uno de sus libros.

Se convirtió a Cristo, y tanto cambió su vida que se mudó a España por razones seguridad.

Ahora aboga por la protección de la vida por nacer, y además está comprometido contra el divorcio, el matrimonio homosexual y la eutanasia porque busca “defender el orden perfecto de Dios, en contra de los planes destructivos de la masonería”.

Caillet orar por la conversión de los masones porque muchos de ellos son personas que han perdido el camino mientras buscaban respuestas sobre la vida y el destino.

  • Paddy Kelly es un cantante, músico y compositor irlandés-estadounidense; su banda musical se llama “The Kelly Family”, la cual ha vendido 50 millones de sus discos en todo el mundo. Alcanzó fama y fortuna, “yo tenía todo”; pero se sentía vacío y aislado. Entró en depresión y ya ni la música lo hacía feliz. Un día estaba por suicidarse en su habitación cuando sintió una voz que le dijo: “Aguanta, aguanta”.

Entonces comenzó a buscar una respuesta espiritual en el budismo y en el Corán, pero fue en los Evangelios donde halló luz. Un día vio en televisión un programa sobre Lourdes, y se sintió atraído, por lo que decidió acudir. Ahí experimentó la presencia de Dios, y supo que la Virgen María no es un mito y que plantó en él la semilla de la fe en Lourdes. Era el inicio de un camino que finalmente lo llevó a conocer a Cristo.

TEMA DE LA SEMANA: “LOURDES: LA LLAMA VIVA DE LA FE”

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 7 de febrero de 2021 No. 1335