Por Rubicela Muñiz

El arte va de la mano con la fe y la cultura a la hora de evangelizar. Con el arte se expresa en silencio lo que no se puede decir con palabras. Así lo hace el joven ecuatoriano Jhunior Cuenca, de 28 años, que expresa con ilustraciones su fe, su amor a Dios y a María en las distintas redes sociales.

Jhunior nació en Loja, Ecuador. Es hijo de padres católicos y el mayor de cuatro hermanos. El dibujo que ahora practica le ha ayudado a enfocar sus pensamientos en Dios y a sanar las heridas de los duros momentos de la vida. La ilustración se ha convertido para él en una herramienta con la que no es preciso agregar letras para logra dar un mensaje concreto. Expresa temas de valores, imágenes religiosas, próvida, entre otras.

“Desde hace mucho tengo el don de dibujar, pero la ilustración que ahora publico la practico desde hace tres años. Inicié publicando dibujos hechos a mano, luego simplemente tomaba una fotografía y lo subía a mi perfil personal de Facebook. Los dibujos eran desde gustos personales como anime, hasta temas netamente católicos. Y entonces vi un interés en mis familiares y amigos, eso me motivaba a continuar subiendo contenido. Luego viví un retiro espiritual donde Dios me sanó de muchas heridas con las que estaba lidiando a lo largo de mi vida, tomé a María como compañera de vida al consagrarme a Jesús por medio de María según el método de San Luis María Grignion de Montfort, y entonces fue cuando comencé a subir contenido católico con más frecuencia”.

Jhunior ha logrado expandir su trabajo a otras redes sociales como Instagram, Pinterest, Twitter y Youtube. Está consciente que mientras más se difunda el mensaje de Dios, será un logro para el bien de las almas. “El arte es un medio donde puedes poner a cuestionar a la gente sobre lo que Dios realmente quiere para cada uno de sus hijos, que es ser felices”.

Técnica e inspiración

Los trabajos de Jhunior comienzan a tomar forma con la técnica de óleo sobre papel, para luego pasar por un proceso digital donde mejora visualmente la ilustración para obtener un resultado que se pueda imprimir sobre cualquier soporte.

“Utilizo está técnica porque se me facilita el dibujar y pintar sobre papel y obtener los colores que previamente ya los tengo elegidos para la ilustración”.

Antes de plasmar algo, hace oración para estar en gracia de Dios y dar lo mejor en este proyecto de evangelización que está presente en unas redes sociales que cada día toman más peso en la comunicación. “Es importante para mí que todo lo que hago sea no planificado sino, más bien, inspiración del Espíritu Santo”.

El agregar a familiares, amigos y conocidos católicos a su perfil de Facebook fue fundamental para que su trabajo se comenzara a compartir.

“Hubo una persona que en su momento me comentó que le parecían muy buenos los dibujos que publicaba y me preguntó que si podía tomarlos para publicarlos en su página católica, por lo que no tuve ningún problema en que lo hiciera. Ese fue el inicio de esta manera de evangelizar que, para mí, ha sido de mucha bendición”.

Un año después de haber publicado los primeros dibujos, Jhunior creó su página de Facebook, aún con poco conocimiento y manejo de las redes sociales, y hoy tiene más de 5 mil seguidores.

“Al administrar una página las cosas cambian un poco, ya que hay gente de diferentes partes del mundo que verán tu trabajo y eso es gratificante. Es algo bueno que una ilustración pueda tener ese alcance”.

Jhunior Cuenca está en aprendizaje continuo para poder evangelizar mejor cada día: “Me encantaría seguir ilustrando, ese es mi anhelo más grande. Nunca planeo para el futuro, sino que dejo que las cosas pasen, sobre todo si me he dicho a mi miso que mi trabajo es para la Gloria de Dios; tengo que mantenerme para que así sea. El aprendizaje es continuo y si logro que mi trabajo llegue a ojos del Papa, sería un logro de mucha bendición. Invito a todos a seguir trabajando en los talentos que Dios les ha dado”.

Búscalo

Jhunior Cuenca en:  Facebook, Instagram, Pinterest, Twitter y Youtube

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 21 de marzo de 2021 No. 1341