A santo Domingo de Guzmán se le suele representar con una serie de atributos característicos. Aparece con el hábito de la Orden de los Predicadores: túnica blanca, escapulario (tira de tela que se mete por la cabeza y cubre pecho y espalda) y esclavina (pequeña capa) con capucha de color negro. El blanco lo eligió como signo de pureza, y el negro como signo de penitencia.

También se le representa con tonsura (coronilla rasurada), que es una práctica penitencial que viene desde el Antiguo Testamento, y que en el cristianismo además es signo de renuncia al mundo.

Es representado con la cruz de dos brazos, llamada «patriarcal», símbolo de los fundadores o patriarcas de grandes familias religiosas.

Puede aparecer con el estandarte de los dominicanos, en blanco y negro, y/o con su lema Laudare, Benedicere, Pradicare (“Alabar, Bendecir, Predicar”).

Es muy común que lleve el Rosario, o bien que lo esté recibiendo de la Virgen María.

Se le representa con azucenas en la mano como signo de su pureza absoluta.

A veces se le pinta con una estrella en la frente porque, según una leyenda, eso se vio durante su Bautismo.

También puede verse a su lado un perro llevando una antorcha en el hocico, pues su madre, cuando estaba embarazada de él, tuvo un sueño profético acerca de su hijo como perro del Señor (vigilante de la viña del Señor) llevando una antorcha con la que iba a encender el fuego de Jesucristo en el mundo mediante la predicación.

En algunas representaciones sostiene una Biblia en su mano izquierda, pues fue la fuente de toda su predicación y espiritualidad. A veces, sobre la Biblia hay un templo, que representa la Basílica Laterana, símbolo de la Madre Iglesia universal.

Igualmente se representa a santo Domingo con tres mitras, por los tres obispados que le fueron ofrecidos pero que él rechazó.

TEMA DE LA SEMANA: SANTO DOMINGO: SU HUELLA LLEGÓ A TODO EL MUNDO

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 8 de agosto de 2021 No. 1361