PINCELADAS | Por Justo López Melús (+) |

La confianza puesta en nosotros despierta nobles ideales y nos da alas para alcanzarlos. Crea en nosotros estímulos de superación. El que nos consideren mejor de lo que somos nos obliga a serlo. «Tú no puedes ser malo, porque yo te amo». La autoestima despierta nuevas energías.

Benjamín West, el famoso pintor de Estados Unidos, pintó de niño un gallo. Lo enseñó a su madre que, emocionada, lo abrazó y besó. «¿Cómo llegaste a ser pintor?». «Un beso de mi madre me hizo artista». Zarra jugaba al futbol de niño con otros niños bajo la ventana de su casa. «Un día mi madre me dijo: ‘No entiendo mucho, pero me gusta asomarme a verte jugar’. Sabía que mi madre me miraba, y así llegué a ser lo que soy».