Por Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco |

Como Provincia Eclesiástica de Acapulco, hemos establecido promover el cuidado del medio ambiente como una prioridad pastoral. Para ello, determinamos la celebración de la Jornada Provincial del Medio Ambiente cada 4 de octubre, en la fiesta de san Francisco de Asís, patrono de los ambientalistas. Nuestro empeño consiste en promover procesos educativos en el interior de las comunidades eclesiales que eleven la sensibilidad y la responsabilidad con respecto al cuidado del medio ambiente. Cada una de las cuatro diócesis promoverá acciones específicas, dentro de sus propios planes de pastoral para incluir el Cuidado de la creación en la liturgia, en la catequesis y en la pastoral social.

Nos preocupa mucho la carencia de una cultura ambiental generalizada, tanto en la sociedad como en las autoridades, pues no prevemos los efectos devastadores que tienen nuestras conductas y actitudes en relación al manejo de los contaminantes y al uso de los recursos naturales. Creemos que aún es tiempo de reaccionar y de generar los cambios necesarios para contar con una cultura ambiental y para generar políticas públicas que salvaguarden el medio ambiente. Preocupan mucho los proyectos mineros e hidroeléctricos, en este sentido.

Por otra parte, pensamos que una manera privilegiada de prevenir los desastres naturales es, precisamente, cuidando la Creación salida de las manos de Dios, de manera que no se provoquen mayores desequilibrios ambientales. Esta sería una parte fundamental de una cultura preventiva ante los desastres naturales.

Encomendamos a Santa María de Guadalupe y a los santos guerrerenses, San David Uribe y San Margarito Flores, los esfuerzos pastorales de la Iglesia y las acciones de la sociedad civil y de las autoridades relacionada con la reconstrucción del Estado de Guerrero.