Misiones salesianas |

Visiblemente desmejorado y desaliñado, y leyendo un texto contra su voluntad, el misionero salesiano Tom Uzhunnalil, que fue secuestrado por ISIS el 4 de marzo en Aden, aparece en un vídeo de 5 minutos en el que reclama mayores esfuerzos a la Comunidad Internacional y al Papa para lograr su liberación.

En el vídeo de 5 minutos difundido ahora se ve al padre Tom con una larga barba, con el rostro delgado y con signos de sufrimiento. Además, se aprecia que el sacerdote lee de forma obligada y de manera entrecortada un texto probablemente redactado por sus propios captores.

El padre Tom, desde su aislamiento, no es consciente de todos los esfuerzos diplomáticos para su puesta en libertad, ni tampoco de la gran cadena de oración, que incluye al Papa Francisco, que pide a diario por su liberación.

En el vídeo expresa la debilidad de su salud: “Mi salud empeora. Debo ser hospitalizado lo más pronto. Les ruego, ayúdenme pronto”, añade. “Estoy muy triste y deprimido. Le pido también a mi comunidad cristiana en India, a los obispos y sacerdotes que me ayuden a ser liberado y salvar mi vida”.

Finalmente, se dirige al Santo Padre. “Querido Papa Francisco, por favor, cuide mi vida”, expresa el sacerdote.

Lo más positivo de este vídeo es constatar lo que las autoridades indias y árabes siempre han dicho: que el padre Tom está vivo y que los esfuerzos por su liberación se mantienen aunque no trasciendan.