El poeta Rubén Darío dedicó al milagro de san Francisco de Asís en la ciudad italiana de Gubbio una poesía, la historia del lobo es la siguiente:

En el tiempo en que san Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareció en la comarca un lobo grande y feroz que causó gran temor. Y el santo de Asís, compadecido de la gente, fue en nombre de Cristo al encuentro con el animal para disuadirlo de sus mortales ataques.

El poeta nicaragüense Rubén Darío dedicó a este hecho su poema Los motivos del lobo. A manera de denuncia, que tiene tanto alcance religioso como social, presenta un desenlace distinto del histórico, pues en las Florecillas —libro escrito en el siglo XIII con el título original de Actus Beati Francisci et sociorum eius, y que es una recopilación de episodios de la vida de san Francisco y de sus primeros compañeros— se testimonia que el santo de Asís, tras lograr hacer las paces con el hermano lobo, lo llevó al pueblo, donde el animal permaneció por dos años, hasta que murió de viejo; y la gente sintió mucho su pérdida, pues acostumbrada a verlo tan manso por la ciudad y entrando a las casas, le traía a la memoria la santidad de san Francisco.

Hay narraciones referentes a que ése de Gubbio no fue el único lobo relacionado con san Francisco, sino que hubo más casos de lobos que se amansaron ante su presencia tanto en Gubbio como en el poblado de Greccio.

En aquella época los lobos europeos eran un verdadero peligro; se conservan informes eclesiásticos y administrativos del norte de Italia que indican que 440 personas murieron por ataques de lobos entre los siglos XV y XIX.

TEMA DE LA SEMANA: SAN FRANCISCO DE ASÍS: POETA, MÍSTICO, MISIONERO Y FUNDADOR

Publicado en la edición impresa de El Observador del 23 de septiembre de 2018 No.1211