Es una ofrenda que los fieles dedican a Dios, a la Santísima Virgen o a algún santo en recuerdo de un beneficio recibido. Se ponen en los muros u otro lugar de un santuario, templo o capilla como testimonio permanente de aquel favor divino.

El origen de los exvotos es, sin embargo, anterior a la aparición del cristianismo: la gente de los pueblos paganos ofrecía a sus dioses en sus lugares de culto cosas como figurillas que representaban a esos mismos dioses, a animales, armas o alimentos; y también a personas, ya fueran completas o bien partes de ella (brazos, piernas, ojos, etc.); todo ello con la creencia de que podrían obtener ayuda de aquellas falsas divinidades, como podía ser una buena cosecha, la derrota de sus enemigos, la curación de una parte enferma de su cuerpo, etcétera.

Desde las civilizaciones más antiguas se ofrecían exvotos. Por ejemplo, esto se practicaba en Mesopotamia y en el antiguo Egipto. En España destacan los encontrados en excavaciones de las culturas iberas del siglo III antes de Cristo.

Los exvotos paganos podían ser de terracota, bronce, piedra o cualquier otro material.

Su uso en el mundo católico tomó auge en Italia, por el siglo XV, cuando las personas con recursos económicos contrataban artistas para que crearan pinturas en las que se les representara como el objeto del milagro de la sanación.

Posteriormente el exvoto pasó a ser una ofrenda testimonial dejada por los fieles de cualquier condición social después de haber recibido un don o curación, y puede ser tan variada como unas muletas, una fotografía, un listón, un juguete, una pintura artesanal que describe el favor o milagro recibido, o bien una figurita de oro, plata u otro metal que representa ya sea la parte del cuerpo curada o, más comúnmente, al Sagrado Corazón de Jesús o al Inmaculado Corazón de María por ser alguno de Ellos a quien se les confió el favor finalmente obtenido.

Los exvotos católicos son, en resumen, la expresión de un corazón profundamente agradecido.

TEMA DE LA SEMANA: EXVOTO, UN TESTIMONIO POPULAR DE LA AYUDA CELESTIAL

Publicado en la edición impresa de El Observador del 7 de abril de 2019 No.1239